martes, 26 de agosto de 2008
La Suma de Todos los Miedos
Why, you may take the most gallant sailor, the most intrepid airman or the most audacious soldier, put them at a table together-what do you get? The sum of their fears.*
La cita que abre la entrada de hoy es la misma que abre el bestseller de Tom Clancy titulado The Sum of All Fears, La Suma de Todos los Miedos, patéticamente traducido por las editoriales españolas como Pánico Nuclear a raíz de la traducción de las distribuidoras de cine. Tengo que confesar que me he devorado el libro literalmente a una velocidad pavorosa, y he disfrutado cada una de las novecientas páginas de las que está compuesto. Es una de las ventajas de volver a usar el metro de Londres de forma intensiva... aunque a veces pienso que me saldría más barato pertenecer a un club literario elitista que pagar por este decadente transporte público. Volviendo al tema de interés. El libro ya tiene sus años, lo sé. Pero es que me costo media libra de segunda mano en una librería en Notting Hill, por ese precio me podía arriesgar :) Lo que no imagine cuando me puse a leerlo es que me iba a atrapar tanto, y que me iba a parecer incluso mejor que La Caza del Octubre Rojo. Aunque también he de decir que la película basada en La Caza del octubre Rojo es sublime, mientras que la película basada en el caso de La Suma de Todos los Miedos es sólo entretenida tirando a pasable. Sean Connery es mucho Sean Connery.
Centrándonos un poquito y sin contar tampoco muchos detalles, el libro plantea varias hipótesis interesantes más allá de la guerra nuclear que es el punto focal del interés hollywoodiense. Por ejemplo, el libro plantea un plan de paz para Oriente Próximo bastante curioso, y del que se podrían sacar algunas ideas potables y que ojalá fueran realizables. Claro, que el libro estaba escrito antes de la descomposición de la URSS pero después de la caída del muro de Berlín, y eso implica un panorama político de lo más movidito a la vez que atractivo para el escritor. Un panorama en el que unos terroristas intentan comenzar una guerra nuclear entre EEUU y la URSS para dinamitar el tratado de paz. Notable la agudeza del autor para preveer un escenario aterradoramente actualizable. Al fin y al cabo nadie enriquece Uranio por amor al arte... esa desde luego es una conclusión diáfana después de esta lectura.
El libro procede a hacer honor al título cuando se desata una crisis sin precedentes. Es entonces cuando los miedos de todas las partes involucradas comienzan a desatarse, sumándose y ahogando toda esperanza de una solución racional. El caos se vuelve angustioso cuando de todos los informes de inteligencia hay que sacar conclusiones bajo presión, y cuando aquellos que toman las decisiones quieren hechos cuando sólo se les pueden ofrecer especulaciones. Es entonces cuando el libro que se ha ido cocinando a fuego lento se torna en un volcán en erupción, arrojando lava por todas sus páginas, desenredando minuciosamente la trama que se ha tejido minuciosamente hasta el detalle más ocioso e insignificante. El libro es especialmente envolvente porque todas las tramas se van alternando y entretejiendo a la vez en distintas partes del mundo dando una visión global del conflicto al lector.
El libro además tiene el encanto de que recupera al analista de la CIA Jack Ryan, personaje precisamente del Octubre Rojo. Como anécdota de cierre, comentar que iba en el metro a lo mío cuando un inglés trajeado que viajaba a mi lado se fijó en mi lectura y empezó a alabar mi gusto, comentándome lo mucho que le había gustado a él el libro y preguntándome por dónde iba. ¡Qué cosas!
Nota: "J" esta entrada "va por usted" que eres un colgado de la guerra fría, la ingeniería, y los submarinos rusos :)
* Traducción libre para anglófobos: Porque, puedes escoger al marino más galante, al piloto más intrépido, o al soldado más audaz, sentarlos juntos a la mesa - y ¿qué obtienes? La suma de todos sus miedos.
domingo, 24 de agosto de 2008
El Royal Albert Hall y los Conciertos de la BBC
La verdad es que Londres puede llegar a ser un lugar muy contradictorio en donde ir al cine es más caro que ir a una obra de teatro o a un concierto de música clásica. Cosas como estas te hacen preguntarte la naturaleza del mundo en el que vives. Por otro lado es infinitamente sugestivo y estimulante el surtido de actividades culturales que se pueden llegar a realizar. La verdad, todo sea dicho, es que a veces estoy tan centrado en lo mío que aún tengo muchas tareas pendientes. Por suerte, y como ya os comente a propósito de Tchaikovsky, tengo un amigo checo en la universidad cuya vida cultural es bastante hiperactiva. Y en una de esas veces que no le puedo decir que no, me arrastró a uno de los proms veraniegos de la BBC en el Royal Albert Hall, que es entre otras cosas un escenario incomparable para ir a un concierto. De hecho es un edificio emblemático y peculiar en donde da gusto ir a un concierto.
Otra cosa es que el restaurante del Royal Albert Hall (RAH) no sea mejor que un Vips, aunque eso sí, más caro, y más pijo... pero nadie es perfecto. Además que el concepto de buen vino que tienes los ingleses deja un poco que desear. Tal vez porque beben tanto que ya no distinguen un buen vino de un mal vino, por decirlo finamente los ingleses creen que los vinos australianos peleones están a la altura de los franceses o los españoles... ja, ja, ja. Esto viene a cuento porque antes del concierto cenamos en el restaurante del RAH para celebrar el cumpleaños de la novia de mi amigo checo.
Y después de la cena el concierto, para más señas de uno de mis compositores favoritos: Smetana, checo para mas ironía. Naturalmente mi amigo estaba encantado babeando. En concreto interpretaron: Ma Vlast, Mi Patria, entre otras piezas. Suerte que tienen algunos que pueden sentirse patriotas sin que les llamen fachas a la primera de cambio... ¡ay! Por último, si alguno podéis acceder al iPlayer de la BBC lo mismo podéis ver alguno en diferido. En caso contrario os dejo Ma Vlast a través del omnipresente YouTube :)
martes, 19 de agosto de 2008
Walle... Hasta El Infinito Y Más Allá
Fui a ver Wall-e hace mucho. En todo caso antes de que se estrenase en España, sin embargo, aquello coincidió con mi sequía blogueadora. Pero no por ello me voy a quedar sin comentar la que considero una de las mejores películas que he visto en mi vida. Tengo que decir que esperaba con ilusión el estreno de esta película para poder ir a verla, y dejemos dicho de antemano que para mi Pixar no es lo mismo que Disney, aunque ahora este incluido en Disney. Además, me imagino que ya sabréis que Pixar fue fundada por el "todopoderoso" Steve Jobs, y si dudáis de mi palabra, de la wikipedia, y de los hechos, siempre podéis esperar al final de los créditos de cualquier película de Pixar a los agradecimientos, donde invariablemente Mr Jobs va el primero (el burro delante...). Créditos finales por cierto que en esta ocasión son un alarde de ingenio y buen gusto raro de ver en el cine de hoy en día.
La imagen que abre la entrada de hoy no pertenece a Wall-e, pero me parece la demostración de que en los orígenes de Pixar ya existía el talento latente para transferir emociones a objetos como es el caso de Luxo y Luxo Jr. Es más ambos flexos eran modelos realistas en lugar de caricaturas, lo que hacía la proeza aún más lograda. No obstante siempre existe un problema entre el paso de un corto a un largometraje. Si con Toy Story lograron un hito en la historia del cine creando un largometraje de animación, con Wall-e van un paso más allá recuperando para el cine y para la animación el éstilo narrativo de Chaplin. Gags que son creíbles gracias a la infinita expresividad de la que han dotado a Wall-e. ¿Quién es Wall-e?
Wall-e es un robot cuya tarea en la vida es compactar basura y apilarla, de hecho, es uno más de la legión de Wall-es que el ser humano dejó atras hace 700 años cuando tuvieron que abandonar un planeta tierra ya estéril. Y allí ha estado, día tras día, llevando a cabo su tarea diligentemente. El problema es que después de 700 años rebuscando entre la basura ha desarrollado un leve síndrome de Diógenes que viene motivado por su curiosidad, y que nace en él en algún momento dado. El famoso "ghost in the shell" (y no me refiero a la serie de Manga), el fantasma que habita en la máquina, en definitiva Wall-e tiene alma. Y además es el único que queda en pie, pero el nunca ha desertado de su misión. El sigue realizando su monotono trabajo acompañado del único ser vivo que ha sobrevivido a todo: "la cucaracha", ironías de la evolución. Lo más gracioso de Walle es su infinita curiosidad, rebuscando entre la basura que ha de compactar encuentra cosas, que no son necesariamente útiles pero que le llaman la atención. Me recuerda a mi de niño jugando con los destornilladores de la caja de herramientas de mi padre a desmontar todo lo que se ponía mi alcance, cuando pensaba que todo se podía arreglar con celofán.
Entonces... surge un trastorno en su solitaria rutina cuando una nave de reconocimiento deposita un bonito robot 700 años más joven y fashion que él. EVE, y el pobre y solitario Walle cae enamorado con todos sus circuitos de esta "borde" y "altiva" jovencita. Pero EVE también tiene una misión que cumplir, y cuando esta misión implica alejarse de la tierra Wall-e lo dejará todo para seguirla en un viaje que le llevará hasta el último refugio de la humanidad: el Axiom. Allí los seres humanos viven como niños malcriados sin otro proposito en la vida que vegetar, consumir, arrastrar su triste existencia en la soledad de su aislamiento. Wall-e ha venido a despertarles y a recordarles la importancia del trabajo para dignificar la vida. Todo esto aderezado con guiños constantes a clásicos de la ciencia-ficción como Odisea de Kubrick, y los efectos de sonido realizados por el genio detrás de Star Wars.
Por último, en vez de hacerme el listo, como hacen muchos críticos, comentando innecesariamente el significado del acrónimo Wall-e os dejo el video promocional de la corporación ficticia Buy&Large para promocionar Wall-e ¿Dónde puedo encargar uno?
sábado, 16 de agosto de 2008
La Charca de las Ranas
Una de esas cosas que siempre me ha apetecido hacer desde hace tiempo inmemorial es ir a un ballet. Y desde luego una buena forma de estrenarse es con el Lago de los Cisnes de Piotr Ilich Tchaikovsky, uno de mis compositores favoritos. Ruso tenía que ser... En fin, un amigo mío de la Universidad que lleva una intensa vida cultural, exprimiendo Londres al máximo como si fuese una fruta madura, me ofreció acompañarle a semejante evento. Después de haberle dejado plantado en unas cuantas ocasiones ya mi conciencia me remordía, así que decidí aplacarla :) Allá que nos fuimos a la Royal Opera House. Cogimos las entradas más baratas, en la más alta grada de todo el teatro, con eso que llaman eufemísticamente visión reducida. Cosas de la vida del estudiante.
Lo que me sorprendió a primera vista es que el montaje corría a cargo de la Guangdong Acrobatic Troupe of China, algo que me llamó la atención por inusual. No esperaba a la compañía de ballet del Bolshói, pero no pensaba a priori que el ballet clásico fuera la especialidad de los chinos. En cierto modo estaba en lo cierto, porque en realidad este espectáculo era una mezcla entre un ballet y un circo chino con música de Tchaikovsky de fondo. Sin embargo, no nos llevemos a engaño, es un espectáculo visualmente muy atrayante y colorido, y la puesta en escena me agradó. Pero no es un ballet clásico, y creo que esta afirmación es justa.
¿Por qué titulo entonces la entrada como "la Charca de las Ranas"? Pues no es por desprecio a la actuación como os podéis pensar, es porque en una de las piezas cumbre del ballet no hay cisnes, hay ... ranas. ¡Qué quereis que haga! Para mostraros lo que digo os dejo al final el anticipo que ha subido la Royal Opera House a Youtube. Tengo que decir que el de las ranas es uno de los números mas divertidos. Hay momentos en los que se mezclan malabarismos imposibles y humor oriental, este es uno de ellos y las protagonistas cuatro ranas acróbatas. Puede que Tchaikovsky se revuelva en su tumba o puede que esboce una sonrisa nunca se sabe. Pero en todo caso es una fusión curiosa entre elementos procedentes de oriente y occidente.
Pero fuera de dudas y para despejar las reticencias de aquellos críticos que dudaban de los credenciales de esta compañía para hacer ballet, el coreógrafo ha osado introducir elementos acrobáticos de gran belleza, como el que podéis ver al comienzo de la entrada de hoy. Durante varias piezas Odette reposa todo su peso sobre los fornidos hombros y la cabeza del príncipe Sigfrido.
Por último, destacar algunos juegos malabares estupendos a cargo de dos bailarines, y las coreografías colectivas tan del gusto de la cultura china. Se les da bien todo lo colectivo... cuando lo pienso a veces me recorre la espalda un sudor frío y pienso en una colmena Borg. En fin, sabréis disculpar las paranoias de un neófito en esto del ballet. Personalmente, para mi el ballet es un espectáculo fascinante, y tal vez por eso esperaba más ballet y menos Cirque du Soleil made in China.
miércoles, 13 de agosto de 2008
El Caballero Oscuro
Hoy se estrena Batman: The Dark Knight en España. La película viene precedida de unas grandes expectativas, debidas en parte a las fabulosas críticas que ha recibido, debidas en parte a la gigantesca campaña de promoción que la acompaña, y debidas tristemente a las extrañas circunstancias que han rodeado la muerte de Heath Ledger. No dejemos que estas circunstancias nos nublen la vista. Empezaré dando mi opinión: Me ha gustado tanto que voy a intentar ir al IMAX de Londres para verla otra vez. Me parece que como apuntan muchos otros críticos estamos ante algo más que una película de superhéroes, y ante algo más que un comic llevado al cine. También es cierto que no puedo sino sumarme al coro de los que alaban unanimemente la brillante interpretación de Ledger en el papel del villano: el Joker. Sin embargo, el reparto es tan equilibrado, las interpretaciones tan bien hiladas que sería injusto reducirlo todo al Joker.
Recapitulemos, Christoper Nolan ya hizo un excelente trabajo en Batman Begins, revitalizando así una franquicia que agonizaba. Una vez explicados los orígenes del héroe, la génesis, comienza el desarrollo del personaje y este debe cobrar profundidad, hondura. En el Caballero Oscuro, Nolan ha decidido dar profundidad a Batman en función de su diabólica némesis. La situación podría resumirse del siguiente modo: Bruce Wayne, Christian Bale, no desea seguir siendo Batman, y además sabe que mientras lo sea nunca podrá recuperar a Rachel, Maggie Gyllenhaal. Para cerrar el círculo Rachel es actualmente la novia del honesto y flamante fiscal del distrito Harvey Dent, Aaron Eckhart. Y en éste reside la esperanza de Bruce para poner orden en la ciudad de Gotham de forma que Batman no haga falta nunca más. Batman no desea que le necesiten, pero no puede acallar su conciencia y no hacer nada. De forma que Harvey Dent se convierte para Bruce Wayne en la doble esperanza de salvar Gotham y abandonar así a Batman para recuperar a Rachel.
Pero como dice Hamlet después de tanto meditar: he ahí el problema [1]. Pues como ya se intuía al final de Batman Begings entra en escena un invitado inesperado: el Joker. El Joker se define por su capacidad para obrar el mal de forma sádica, no le basta con destruir físicamente, busca la aniquilación moral y de la moralidad de sus víctimas. Busca que todos se tornen en mosntruos como él, busca el caos por el mero espectáculo de ver Roma en llamas. El Joker desprecia el dinero o el poder, el Joker busca el caos, esa fuerza destructora primigénea que le atrae como la luz atrae a las polillas. Si Batman vuelca su trauma
de infancia sobre los malvados, del mismo modo el Joker vuelca su trauma de infancia sobre los inocentes, creando así una dualidad antagónica entre ambos protagonistas. Ahí reside la fuerza de la película. No es que Batman no sea interesante, la interpretación de Bale es buena, es que el Joker es como un agujero negro de maldad que se lo traga todo. Nolan nos hace creer realmente en la posibilidad de un hombre que se viste de murciélago para impartir justicia, y en la posibilidad de uno que se viste de payaso para sembrar el caos, en una especie de broma cósmica que tiene como rehenes a los ciudadanos de Gotham.Debo mencionar al reparto al completo de la película. Michael Caine, Alfred, y Morgan Freeman, Lucius Fox, aportan su solida presencia a la película, y como ya hicieran anteriormente en Batman Begins. Son los mentores y guardianes de Bruce Wayne, para evitar que este entre en una espiral de justificaciones en la que todo es válido si sirve a su propósito, recordándole quien es y haciendo de brújula moral en el océano del mal [1]. Aaron Eckhart es un actor que me encanta, y en esta ocasión borda el papel de un hombre honesto que acostumbrado a "forjar su propia suerte" se enfrenta a un mal que le sobrepasa, cuando la suerte ya no se forja a su gusto se torna en un juguete del destino (I am a fortune's fool [2]). Por último Maggie Gyllenhaal es la acertada sustituta de la insoportable Katie Holmes, aquí coincido con todos los críticos, a Katie que la aguante su señor Tom Cruise. No olvidemos a Gary Oldman en el papel de Gordon, un papel que le viene como anillo al dedo. Por cierto, id a verla en V.O. disfrutaréis mejor de la interpretación de Ledger.
Antes de acabar, un detalle que conviene no olvidar, y que ya comentamos en la crítica de Iron Man, es la presencia de la tecnología en estas películas la que contribuye a hacer plausibles a los personajes, porque dejan de tener superpoderes paranormales y se convierten en seres humanos. Batman está muy bien pertrechado por Lucius Fox como podréis comprobar.
Por reparto, por guión, por espectacularidad,... debería ser una de las favoritas a los Oscar, elevando así la categoría de las películas basadas en comics a lo más alto.
BATMAN, EL CABALLERO OSCURO (Estados Unidos, 2008). Director: Christopher Nolan. Guión: Jonathan y Christopher Nolan. Protagonistas: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Gary Oldman, Michael Caine, y Morgan Freeman. Música: Hans Zimmer y John Newton Howard. Fotografía: Wally Pfister. Calificación: Imprescindible, shakesperiana (10/10).
[1] William Shakespeare. Hamlet. Acto III, Escena I.
[2] William Shakespeare. Romeo y Julieta.
martes, 27 de mayo de 2008
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de ET
Esta versión recuerda al poster del Templo Maldito, mientras que la otra versión disponible va más en la línea del Arca Perdida y La Última Cruzada.¿Por dónde empezar? No es fácil, y menos con una película que se hace esperar diecinueve años. En primer lugar me recordaré a mi mismo aquella queja de Jardiel Poncela, cuando decía que mientras a un escritor le llevaba mucho tiempo y esfuerzo crear una obra de teatro, a un crítico literario apenas le lleva dos horas ver la representación y hacer un juicio rápido (para el que desee reir un rato en esta página hay muchas citas divertidas de Jardiel). Bueno, ya se sabe Jardiel no le tenía especial afecto ni a los críticos, ni a los médicos. Una vez dicho esto pasemos a la crítica. Evidentemente Indiana Jones es una película en la que se ha invertido y se ha trabajado mucho, y evidentemente el crítico (YO) apenas ha dedicado un par de horas a verla y escribe esta entrada al vuelo. Sirva esto de disculpa por todo lo que voy a empezar a decir :) En primer lugar ¿qué es un arqueólogo? un profesor de historia con síndrome de Diógenes. La diferencia es que guardan "basura*" de hace dos mil años en edificios llamados museos.
Bien, mi película favorita favorita de la saga es, y seguirá siendo presumiblemente, "La Última Cruzada". Mucha gente cree que la Edad Media fue todo oscuridad y que hasta la Revolución Francesa el mundo era un asco... pues ya dejo dicho que no pienso lo mismo. Para mi la Edad Media es uno de los periodos históricos más importantes si se quiere comprender la Historia. Naturalmente al juzgar a los cruzados con categorías morales del siglo XXI comprendo que al personal se le vaya la pinza. ¿Qué se puede esperar de la LOGSE?
Volviendo a Indiana, creo poder afirmar que la mezcla de mitología bíblica y esotérismo le sentaba muy bien a un arqueólogo. Todos hemos querido ser arqueólogos de niños, pero es que Harrison Ford encima era guapo . "El Arca de la Alianza", además de ser un objeto cuya existencia tuvo lugar en el tiempo, tiene unas resonancia cultural muy fuerte. Por otro lado la historia se mezcla con la siempre atractiva cultura egipcia. ¡Qué escena la de la sala de mapas! No se borrará de mi memoria jamás. Y para redondear el pastel había unos malos muy malos, los nazis, y a los que no está mal aborrecer porque son los malos, que es lo que se le exige a toda peli de aventuras ¿no? Todo eso aderezado con un sentido del humor muy característico a base de gags y comentarios irónicos.
Continuando con la temática judeo cristiana y los nazis como malos decidieron mezclar las cruzadas, la búsqueda del "Santo Grial" y la vida eterna. Un tema que en la Edad Media estaba muy de moda, lo saben hasta los Monty Python. De ahí sacarón material para la tercera película. Para mi este es el Indiana Jones más puro, y tuvieron la feliz idea de presentarnos al padre de Indiana, Henri Jones Senior maravillosamente interpretado por Sean Connery, que al revés que Harrison Ford cuanto más viejo más atractivo.
Entre ambas entregas nos fuimos a Asia en busca del Templo Maldito, que era una especie de homenaje al cine clásico de aventuras tipo Gunga Din, con sectas asesinas y sacrificios humanos en la India, impregnada de una mitología atávica y misteriosa para los ojos de un occidental. El atractivo de esta película reside en parte es su oscuridad. Es la más oscura de las tres y la que tiene un humor más negro. Por añadidura es la película en la que Spielberg se quedó con la chica y hasta ahora están felizmente casados.
Y llegamos a la cuarta entrega, ahora es cuando le da la pájara a Spielberg y empieza a meter demasiada mano George Lucas. Ahora es cuando les da a ambos por hacer que el protagonista sea E.T. Ya sabemos que el director le añora. Seamos honestos, E.T. era algo lenta a ratos, pero tenía infinitamente más personalidad que todos los extraterrestres asépticos, estilizados, y anoréxicos que nos ha presentado Spielberg desde entonces, y eso a pesar de contar con los chicos de ILM para hacer los efectos digitales. Dedicar tres segundos casi sin solemnidad a las líneas de Nazca no justifica cruzar Stargate con Indiana Jones. La película es entretenida, hace reir, tiene muchos gags... pero no es magnífica. Y en parte porque los malos no dan miedo. Un montón de nazis hablando en alemán de forma amenazante dan miedo. Una secta india asesina que saca corazones da miedo. Cuatro rusos dirigidos por una pseudo-vidente loca por E.T. y sus amiguitos... no, no dan miedo. Por otro lado Harrison Ford no es Brendan Fraser ¿qué clase de marabunta es esa que se parece a la Momia? ¿o es un homenaje a la Momia y no me he enterado? Porque la película está llena de homenajes a otras películas, con Shia LeBoeuf a lo Marlon Brando, o haciendo de Tarzán.
Por lo demás, muy bien toda la parte de la leyenda del Dorado y los españoles por aquí y por allá... al menos a alguien fuera de España le parece que hacemos algo más que echar la siesta. En cuanto a las interpretaciones, muy bien John Hurt haciendo de chiflado. Es un actor estupendo con una variedad de registros formidable. Para concluir: es entretenida, es graciosa, es otra de Indiana Jones... lo cual se agradece, podían hacer una cada cinco años en vez de cada veinte, pero no es lo que pudo ser. ¡Ah! Que no se me olvide, yo quiero una nevera como la de la película... por si mañana se le cruzan los cables al loco ese de Irán.
Os dejo un trailer... peculiar. Fijaros en las dos personas que aparecen al final :)
* Cuando digo "basura" aludo al hehco de que muchos de esos objetos cotidianos, por el hecho de estar rotos hubieran sido desechados en su momento y ahora los guardamos, es toda una ironía si se mira bien. Aunque también es una broma, porque yo soy el primero que disfruta en un museo.
viernes, 23 de mayo de 2008
24601: Les Misérables
Este lunes disfruté de un lujo poco habitual, fui a ver un musical, y ya van dos desde que llegue a Londres :) Acompañé a Carlos e Irene a ver "Les Misérables" basado en la novela del mismo nombre de Víctor Hugo. Lectura recomendable en grado superlativo, para todo el que tenga el valor de enfrentarse a un tomo de 1400 páginas casi sin márgenes y en papel biblia. El libro es desde luego una obra maestra, y entre mis proyectos futuros figura la posibilidad de leerlo en francés.
Volviendo al musical, y al hilo del libro, es una de las mejores adaptaciones de una novela que yo haya visto nunca. Conseguir condensar toda la esencia en apenas tres horas de actuación es un prodigio. No solo por que hay que elegir de donde podar sabimente, sino porque la fidelidad conseguida es abrumadora. Mérito indudable de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg. Para el que no este familiarizado con la novela esto puede parecer irrelevante, pero en realidad es un garantía de denominación de origen. La producción corre a cargo, como no, de Cameron Mackintosh, al que podríamos describir como "il capo" de los musicales porque todos los éxitos parecen pasar por sus manos. Naturalmente eso es garantía suficiente de espectacularidad y buena factura.
Los miserables narra fundamentalmente la historia de Jean Valjean, y alrededor de este personaje titánico y casi mitológico se va tejiendo toda una historia de la que entran y salen distintos personajes. La historia comienza mostrando la vida del prisionero 24601 su liberación temporal y su experiencia de ser rechazado por el mundo una vez libre. Y entonces sucede el encuentro con el obispo de Digne, que en el musical se narra de pasada como es normal, pero que es el punto de no retorno en la vida de nuestro héroe. Por decirlo así, el humilde obisbo "compra el alma de Valjean" para Dios. A partir de esa experiencia de sentirse amado gratuitamente en lo profundo de su miseria, Valjean en palabras de Victor Hugo solo tiene dos opciones, ser el más rastrero de los hombres o el más santo. De esa lucha interior saldrá a flote el santo, y con una nueva identidad y el dinero del obispo se arrojará a construir una nueva vida.
Esa nueva vida se cruzará con la de la pobre Fantine, a la cual arrastrará involuntariamente a la desgracia, y a la cual decidirá ayudar más allá de la muerte para hacerse cargo de su pequeña hija Cosette. Para ello deberá rescatarla de las garras de los Thénardier, personajes lúgubres, aprovechados, inmorales y miserables en el sentido literal de la novela, pero que en el musical adoptan una pose más cómica para hacerlos aptos para el consumo.
Aquí entra en escena el antagonista: Javert. Hay muchas películas americanas donde aparece un personaje que clama: "yo soy la ley" reclamando para si mismos el imperio de la ley. Sin embargo, cuando estas mismas palabras salen de la boca de Javert su eco es solemne, casi terrible. El es el auténtico siervo fiel de la ley, confía ciegamente en su letra y para el no hay discernimiento ni piedad. La ley es clara y le guía, es su pilar, las excepciones destruirían su mundo de "orden y luz". Por ello no puede tolerar la huída de Valjean, ni por supuesto concebir que sea una persona nueva**. Y así es como comienza la persecución más infatigable que imaginarse pueda, y que nos deparará algunos de los momentos de mayor tensión dramática.
La persecución nos lleva a París, donde se respira un ambiente prerevolucionario que desembocará en la famosa escena de las barricadas. Me permito aquí una leve disgresión, a mi toda esa parafernalia de la revolución me hace mucha gracia por lo tópica que es. Queda muy hermoso hablar de derramar tu sangre por la revolución, pero independientemente de que al final muera hasta el apuntador, la verdadera revolución se debe llevar a cabo en el alma de las personas. Los baños de sangre revolucionarios están sobrevalorados como instrumentos de acción legítimos para cambiar el rumbo de la historia y "hacer justicia", tenemos una visión demasiado romántica de lo que es una revolución, demasido cómoda, demasiado de salón. Es curioso, pero hay mucho pacifista suelto con ínfulas de revolucionario sanguinario. No obstante, he de decir que "La libertad guiando al pueblo" es uno de mis cuadros favoritos.
Una vez en París, Jean Valjean se verá sumido en un torbellino de acontecimientos. Después de haber criado a Cosette se ve en la disyuntiva de hacerla feliz a la vez que debe seguir huyendo. Pero cuando ella se enamora del joven Marius, Valjean prosigue su camino de negación de si mismo y abnegación extrema, aceptando incluso la muerte y la vuelta al presidio para salvar a Marius de una muerte segura. Para ello comenzará por ir a las barricadas. En esta parte de la obra es donde se saca todo el provecho del escenario giratorio provisto, y donde se ve que la relación entre la ingeniería y el arte es estrecha. ¿Qué creeis, que da Vinci era solo un pintor?
No considero necesario contar el final o destripar como acaba la obra. ¿Cómo suelen acabar las revoluciones? Con sangre. ¿Cual es el destino final de nuestros personajes? Os invito a averiguarlo, la historia os la puede resumir cualquiera. Yo quería simplemente compartir mis impresiones.
En definitiva un espectáculo digno de contemplarse, y de disfrutarse. Para que podais tener una pequeña idea os dejo unos vídeos de YouTube del concierto del décimo aniversario en el Royal Albert Hall de Londres. Mi favorita es Stars, es la segunda canción de la lista y Javert es el protagonista.
* Mucha gente piensa que es Gavroche, pero lamento informar de que es Cosette.
** A veces tengo la impresión de que a Javert no le dieron mucho el pecho de niño y por eso anda siempre tan cabreado. Últimamente ando muy freudiano.
lunes, 14 de abril de 2008
El Mito del Dinero Fácil
Yo ya era consciente de que 21 no iba a ser la película de mi vida, ni siquiera la película del año, tampoco la película del mes, y desde luego no es Ocean's Eleven. Bastaba con que fuera la película del Domingo por la tarde compartida con unos amigos. Lisa y llanamente. Especialmente cuando en Londres no hay sesiones tardías y era la única opción interesante de los pases que quedaban disponibles.
La película se basa en la novela "Bringing Down the House: The Inside Story of Six M.I.T. Students Who Took Vegas for Millions", que en teoría a su vez está basada en hechos reales. La verdad es que hay tantas películas basadas o inspiradas en hechos reales que es inevitable levantarse por la mañana y no dar gracias por la ciencia ficción... Aprovecho esta disgresión para comentar que esta dichosa etiqueta se ha convertido en un reclamo más para ir al cine, pero hay veces en que pienso como Morfeo cuando dice: "Bienvenido a la desolación de lo real". A mi me gustaría que me anunciasen una película "basada en hechos interesantes", esa a lo mejor me planteaba verla :) o mejor aún "basada en hechos hilarantes".
Al grano, 21 gira en torno a la historia de un estudiante del MIT a punto de graduarse y que ha sido admitido en Harvard para estudiar medicina, pero que desafortunadamente carece de recursos económicos para cursar sus estudios. Cualquiera carecería de recursos económicos cuando una matrícula cuesta la friolera de 300.000 dolares. De acuerdo que el cambio en euros estos días roza máximos históricos, pero a ver quien es el guapo que me dice ahora que la universidad en España es cara... ya lo sé tampoco es Harvard. El caso es que Ben (Jim Sturgess) comienza a resignarse cuando su profesor de matemáticas Micky Rosa (Kevin Spacey) se fija en él. Y se fija por el hecho de que es capaz de pensar con frialdad y es bueno con los números, habilidades que pueden servir para jugar de forma eficiente al Blackjack. ¿Cómo convencerle? Pues con un bollito de crema, usando los encantos de la jugadora rubia del equipo Jill Taylor (Kate Bosworth).
Y de eso trata la película, el necesita 300.000 dolares, su profesor, que a su vez fue un jugador en su juventud, necesita buenos jugadores no fichados, y al resto les mueve el ánimo de lucro y "la diversión". Con trasfondo en la ciudad de Las Vegas nos hallamos ante la realización del sueño americano por otros medios: el mito del dinero fácil. ¿Siempre ha de ganar la banca? No. Es cierto que se puede aprender a jugar al Blackjack de forma eficiente haciendo cálculos de probabilidades y haciendo apuestas sensatas, eso son matemáticas al fin y al cabo. ¿Es trampa? Digamos que la banca vive de la ingenuidad del apostante aburrido que va a pasar un rato y le da igual perder que ganar, no del profesional que espera sacar todo el jugo de su habilidad. Aquí es donde entra Cole Williams (Laurence Fishburne) con su particular caza del "contador de cartas". Lo que no debería ser muy difícil dado el descaro inconcebible de los miembros del equipo, eso si que no puede estar basado en hechos reales...
Entonces la película se complica para darle interés a la trama, Ben va dejando de lado a sus amigos según va ejerciendo más y más el liderazgo del equipo y va perdiendo de vista el horizonte seducido por las luces de neón de Las Vegas. Naturalmente cuando la banca pierde, la banca busca culpables y Cole comienza su caza del genio. En paralelo surge el conflicto con Micky que es un mero inversor sin escrúpulos y no corre más riesgos de los necesarios. En definitiva, es una película entretenida sin más, pero al estar rodada en Las Vegas, y para mayor gloria de ese ambiente decadente y ficticio tan alejado del mundo real, hay momentos en que parece un videoclip más que una película. Esto queda especialmente claro en los créditos finales ante la inacabable lista de canciones empleadas en la banda sonora.
Decir por último que hay momentos en que para llenar dos horas con el mero hecho de jugar a las Siete y Media a la francesa se dedican a hacer planos de las cartas siendo barajadas, repartidas, levantadas, las fichas, las mesas, las señas, el casino, el alcohol... lo que yo decía: mucho videoclip.
sábado, 12 de abril de 2008
Libros, Libros, Libros
Respondía Hamlet a la pregunta de Polonio
- "¿Qué leeis mi señor?"
- "Palabras, palabras... palabras."
Emulando al príncipe danés dire que yo leo: libros, libros, libros. Es mi perdición, sé que debo tener cuidado con el dinero, especialmente cuando vivo en una ciudad cuyo coste de la vida es tan grande. Pero cuando paseo por las librerías y veo libros baratos... muy baratos... no puedo resistirme. Así que en mis últimas incursiones me he comportado como un ave de presa avida de sangre.
Mi primer ataque de voracidad me asalto en el Borders que hay a la entrada del aeropuerto de Stanstead. Con un vuelo por delante y nada que leer me sentía incómodo. Entonces me topé con la edición de bolsillo de "Los Hijos de Húrin" (The Children of Húrin) que llevaba queriendo leer hace ya tiempo, y la tentación fue más fuerte que yo... Tolkien es siempre una elección poética y acertada. Ya os dejaré la reseña, tal vez de forma monstruosa y cooperativa, si Carlos y yo nos ponemos de acuerdo finalmente :)
Mi segundo ataque aconteció en Charing Cross, como de costumbre. Llevaba yo un tiempo buscando una biografía del almirante Horatio Nelson y encontré una... y no de bolsillo precisamente dadas sus dimensiones :) Es lo bueno de que aquí se sientan orgullosos de su historia a pesar de su proverbial rapacidad. No sé como funcionarán las universidades españolas en algunos aspectos, y tampoco me fio demasiado de su calidad, pero aquí hay una cosa llamada War Studies y se la toman en serio. No hay que olvidar que el mundo desgraciadamente ha ido tomando forma a través de innumerables conflictos; y aunque sólo sea por lo conflictivos que han sido los británicos de esto algo saben. Lo que me recuerda que tengo pendiente leer a von Clausewitz, ¡ay!... tantas cosas que leer.
Continuando con mis debilidades, mi tercer y último ataque hasta la fecha tuvo lugar el mismo día cuando vi un tomo con las historias completas de Sherlock Holmes. Yendo todos los Domingos a misa por Baker Street, donde hay una estatua del famoso detective, y siendo un rato friki pues ya iba siendo hora. Es cierto que ya me había leido sus historias más conocidas, pero en castellano. Pudiendo leer en el original y a buen precio, sea pues.
No descarto futuros ataques de voracidad... porque con clásicos de la literatura inglesa y universales a dos libras... esto me recuerda las ediciones populares que promovía Dámaso Alonso cuando era presidente de la Real Academia de la Lengua Española... porque seamos sínceros Dámaso era mucho Dámaso, y ahora corren otros tiempos. Recuerdo aquellas mamarrachadas de animación a la lectura que nos obligaban a leer en clase de lengua, cuando podíamos estar leyendo cualquier otra cosa más provechosa. El problema son los "pedabobos".
Así que como veis tengo mucho que leer para el metro, y para los vuelos, como el que haré la semana que viene de vuelta a España por un breve lapso de tiempo :)
Por último, y fuera de programa, os contaré una anécdota de mi visita al Borders de Charing Cross durante mi caza de libros. Tenía yo que atender a mis necesidades fisiológicas cuando como es obvio acudí a los servicios públicos. Espere con paciencia, por fin pude acceder al servicio, y... Oh my God! No, no era el peor baño de Escocia (AVISO: el link es de la pelicula Transpotting, puede herir ciertas sensibilidades por su grado de "escatología"). Pero por lo visto los usuarios anteriores habían tomado prestadas de un mostrador unas publicaciones fotográficas de "mujeres al natural". Podían tener al menos la decencia de comprarselas e irse a su casita... además maldita sea Internet is for porn!!
viernes, 21 de marzo de 2008
The Tudors

Hace varios meses tu ve la oportunidad de ver en V.O., y por aquello de practicar el inglés, una serie llamada "The Tudors" y llevaba un tiempo planteándome hacer una reseña con mis impresiones acerca de la misma. Puede parecer un tema extraño para escribir hoy Viernes Santo (Good Friday), pero me he acordado de un buen amigo llamado Tomás Moro, que casualmente es originario de aquí. Esto se debe en parte a la reciente muerte de Paul Scofield (wikilink), el actor que lo encarnó en la película A Man For All Seasons, Un Hombre Para la Eternidad en su mediocre traducción al castellano. Entonces haciendo uso de mi maldita memoria asociativa me ha dado por ahí. Sí, podía haber comentado la película... pero es que esa ya la vi en España, y esto es un Blog en el exilio... ja ja ja.
Comencemos. The Tudors es una serie que se centra en la desenfrenada vida de Enrique VIII. La serie tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Por una cuestión de marketing, probablemente, la serie tiene una carga sexual excesiva, rayando lo cargante en mi opinión. Es más hay momentos en que ya resulta francamente desagradable. Comprendo que no hay muchas formas de contar la historia de una real bragueta tan poco continente si se pretende hacer una serie... pero la explicitud del rey y de buena parte de la corte carece de interés para el hilo argumental, que por lo demás no está mal trabado y podría prescindir de ciertos excesos. Para muestra somera de lo que digo baste con el cartel promocional, parece un mostrador de fruta... Comprendo que de una serie que dice de si misma ser tan violenta como Roma y tener más sexo, no podíamos esperar otra cosa. Sin embargo, la serie consigue mantener el interés del espectador. Al menos durante la primera temporada al final de la cual todavía ni se ha divorciado... porque hay que aderezarlo todo con intrigas cortesanas, tratados internacionales de paz, guerras, epidemias... a este paso necesitarán muchas temporadas para contar toda la historia, o mucho sexo para rellenar metraje intrascendente. Los guionistas decidieron también en un alarde de independencia y buen gusto no podían privarse de las consabidas referencias a los consabidos lobbies.
El casting está algo desnivelado empezando por el rey. Tenemos a Jonathan Rhys-Meyers en el papel de Enrique VIII. Una elección nefasta en mi opinión. Da la sensación de un adolescente metrosexual, hipersexual, iracundo y caprichoso; no la de un tirano. Puede que en Match Point hiciese un buen trabajo, y puede incluso que sea un modelo rentable para Hugo Boss, pero Enrique VIII le queda grande. Aún no he visto "The Other Boleyn Girl" y me atrevo a decir que la sola figura de Eric Bana encarna mil veces mejor al tirano, a pesar de que ya sé que la historicidad de esta película no es fiel a los hechos. De hecho es como comparar "a Hiperión con un sátiro" que diría Hamlet. Pasando a otros personajes, Sam Neil, sin embargo, borda el papel del corrupto y ambicioso cardenal Wolsey, aunque evidentemente no es Orson Welles. Sigamos, a Jeremy Northam le cae la responsabilidad, nada fácil por otra parte, de interpretar a Tomás Moro, lo hace con solvencia y destellos ocasionales, aunque limitado por un guión que no exprime lo mejor del personaje. En mi opinión no le retrata tanto como el gran pensador y político que fue, y lo considera más bien un fanático religioso de buen corazón. Al menos queda clara una cosa, era una de las pocas personas decentes en medio de un océano de seres deplorables. Me sorprendió el hecho de que uno de esos pocos seres decentes sea Catalina de Aragón, la serie la retrata como una devota, pero en líneas generales una buena reina. Por último, Natalie Dormer no me convence como Ana Bolena. El resto del reparto cumple más o menos con discrección, excepto cuando los supuestos "españoles" hablan en "español"... que destrozo más terrible para los oídos. Habiendo gastado tanto en trajes, rodar escenas en exteriores, y figurantes no podían gastar dos duros en un becario español que casualmente pasara por allí y les enseñase a balbucear al menos.
Me despido con una anécdota. paseando por una librería me topé con un librito divulgativo sobre los reyes y reinas de Inglaterra. La descripción de Enrique VIII era de todo menos una elegía. Entonces uno se pregunta, si sois capaces de esa autocrítica ¿no creeis que la Iglesia de Inglaterra nació de una decisión equivocada para satisfacer los caprichos de un tirano? ¿no va siendo hora de plantearse una reunificación? Porque habrá mucho católico progresista al que no le guste Benedicto, pero a ver quien es el guapo que le gusta el príncipe Carlos de cabeza de la Iglesia de Inglaterra, y a éste si que no lo comparo con Eric Bana... Por otro lado, la anécdota del librito me llevó a preguntarme ¿por qué ya no se aprenden los reyes godos? ¿es qué acaso no existieron?
Nota: Hoy he ido otra vez a misa a Saint James, Spanish Place, y como siempre un acierto. Además tienen un coro impresionante y sales de misa habiendo hecho ejercicio, porque aquí durante la Oración Universal te arrodillas para cada petición y después te levantas.
martes, 4 de marzo de 2008
Juno
No sé si habréis tenido la ocasión de ver "Gracias por Fumar" del director Jason Reitman. La película es hilarante, concisa y politicamente incorrecta hasta extremos que en ocasiones cortan la respiración. Y el final, los últimos treinta segundos, son de los que un teleco, cualquier teleco, debería guardar en su memoria. Pues bien, éste señor ha osado dirigir otra película para disfrute y deleite nuestro. Y lo ha hecho, como habitúa, moviéndose en unos parámetros poco convencionales. Por ejemplo, la guionista: la señorita Diablo Cody, que vaya nombrecito se ha ido a buscar la niña, y que de rebote ha ganado el Oscar por esta película. Que conste que a mi los Oscar me parecen la auténtica feria de las vanidades progresistas, mi interés creo que se acabó con la llegada del cine en color... tal vez, un poco más tarde cuando por fin se lo dieron a Humphrey Bogart por "La Reina de África". ¡Qué mas dará! Me voy por las ramas.
El caso es que la tal Cody, ex-stripper y ex-teleoperadora de línea erótica, ha escrito un guión muy bueno. Lo que es la vida, además es su primer guión. Esperemos que sobreviva al éxito. Juno, Ellen Page, es una adolescente y se acaba de quedar embarazada. Naturalmente su primera opción es no decir nada a sus padres y acercarse a la clínica abortista más cercana. Sin embargo cuando entra en la clínica el ambiente asfixiante que allí se respira la ahoga. Es entonces cuando decide que no está preparda para ser madre pero tal vez haya una alternativa. Dar a luz "esta cosa" (this thing), como dice ella, y darsela a otro que tal vez la quiera. Mientras Paulie, Michael Cera, el pobre chaval que es el padre, está en la inopia.
Lo más curioso es como ella en todo momento y a pesar de su adolescencia encara algunas decisiones con más madurez que los adultos que la rodean. De hecho es la carácteristica de la protagonista que más me agrada. Se pone a buscar padres adoptivos por su cuenta, y encuentra una pareja de exitosos candidatos aspirantes a familia perfecta a la que sólo le falta un hijo. Una Jennifer Garner, extremadamente delgada, interpreta en esta ocasión a una mujer obsesionada con la maternidad. Al principio la película nos muestra a su marido, Jason Bateman, como un tipo cool y fashion con su rock y sus comics con el que Juno se identifica muy rápido. El giro de guión está servido. Conforme evoluciona el embarazo, él se siente más atrapado por una responsabilidad que no quiere y deja de ser el tipo cool para ser el simple cobarde incapaz de asumir una responsabilidad, mientras que el personaje de Jennifer Garner deja de ser una pobre mujer obsesionada para ser una madre completa de verdad.
Muy bien trazada también la relación entre Juno y Paulie, con trazos tiernos y contradictorios. Él en el fondo la quiere y ella tiene que descubrir que es a él a quien necesita y quien la necesita. Ninguno de los dos está preparado para asumir la responsabilidad paterna por su juventud, pero de esta experiencia saldrá algo bueno, y como siempre llega la primavera. Finalmente, la película no recurre al humor zafio y basto de otras comedias que buscan hacer reir con las pasiones más bajas. Podrá gustar más o menos, pero no cabe duda de que es una película distinta, tanto en la forma surrealista en que está narrada en ocasiones como en el plantemiento de entrada, porque donde el aborto sería la "solución mágica" la alternativa que elige Juno se convierte en un proceso de reencuentro consigo misma y lo que le pide a la vida.
sábado, 1 de marzo de 2008
Como Pez en el Agua

Nunca he sido una persona deportista en el sentido genuino del termino. Tampoco he sido un deportista de esos que usan el cerebro para jugar al ajedrez por ejemplo. Y sin embargo, ni tengo atrofiado el cerebro ni soy un pariente cercano del perezoso. Simplemente soy ingeniero, es decir sedentario por necesidad, y camino de tener mas canas que Koizumi (suponiendo que algun día me quedara tan bien como a él). No tengo nada en contra del ejercicio físico y ya os he manifestado que me encanta una buena partida de Scrabble. Pero tengo mis limitaciones en ambos sentidos, ese dichoso musculo que tengo entre pecho y espalda, de cuyo nombre no quiero acordarme, y que sirve para bombear sangre, es en mi caso un lastre. El muy canalla late como una locomotora en cuanto hago un poco de ejercicio y me agota. Ya sé que nunca correré la maratón, pero no me importaría poder hacer algo más de ejercicio con normalidad. Por otra parte los juegos como el ajedrez a partir de cierto nivel requieren una capacidad de que yo no soy acreedor. Vamos que vaya amigo más mediocre tenéis... al fin y al cabo los niños cuando son pequeños se pueden clasificar en dos grupos, los que todos quieren en su equipo para darle patadas a la pelota y los que nadie quiere en su equipo porque más que jugar estorban. Esta situación sólo se alteraba cuando tocaba jugar al trivial y es que el ser humano es interesado por naturaleza y no le gusta perder.
Volviendo al presente lodinense prosigo. Harto de mi vida sedentaria, acentuada por el hecho de que paso horas infinitas delante de un ordenador, me decidí a ir a nadar de vez en cuando. Uno de los pocos deportes en que puedo acompasar mi ritmo cardiaco con el ejercicio en cuestión. Tiene el defecto de ser un deporte solitario, los deportes de equipo siempre son más gratificantes. No obstante como se da la circunstancia de que al menos dos de mis compañeros de laboratorio van a nadar todas las semanas pues uno se anima. El primer día, después de eones sin practicar deporte alguno pues os podéis imaginar. Ahora noto que mi cuerpo responde mejor. Aunque para ser honrados algo ayuda venir con las bolsas del supermercado cargado hasta las cejas desde Whitechapel.
Resumiendo que he vuelto a incluir el deporte entre mis actividades. Y es posible que amplie el catalogo de actividades al bádminton en breve. Teniendo Victoria Park tan cerca uno se plantea de vez en cuando si salir a correr alguna mañana... entonces uno se dice a sí mismo: "venga no te tomes tan en serio a ti mismo que no eres un masoquista preparandote para bombero".
Nota: Os dejo un mapa para que situeis a donde voy. Ay, que sería la vida moderna sin Google...
View Larger Map
miércoles, 20 de febrero de 2008
Kultura Vs Cultura

Hoy he tenido la oportunidad de disfrutar de la "cultura" con "C". Un colega griego del departamento es socio o miembro, o algo por el estilo, del Southbank Centre, un centro cultural dedicado a la música a la poesía y con varias salas de conciertos. Está muy cerquita del London Eye (no penséis mal, ¡desviados!) en el que por cierto aún no me he subido porque 1) es caro 2) espero que vengáis a visitarme a Londres para tener una excusa y hacerlo. Añadiría que un día soleado pero estoy sorprendido con la sucesión de días esplendidos que estoy... viviendo o padeciendo... umm, no lo tengo muy claro. Recapitulando, el caso es que en dicho lugar había un concierto de piano, y ahí es donde entra en acción nuestro amigo griego para ponernos de acuerdo a todos, sacar las entradas y organizar la quedada.
El concierto (francamente breve) se componía de las siguientes piezas interpretadas por la Orchestra of the Age of Enlightenment:
- Mozart: Obertura, Der Schauspieldirektor.
- Mozart: Conciero para Piano Nº 21.
- 2º movimiento, Andante.
- 3er movimiento, Allegro Vivace Assai.
- Beethoven: Obertura de Coriolano.
Después ha venido Beethoven y ha tomado la palabra Kati Debretzeni para hablar de Coriolano antes de empezar a dirigir. Esta pieza me ha gustado mucho, la explicación previa concisa y apasionada me ha gustado especialmente, se destilan mejor las emociones que intenta reflejar el autor, especialmente para alguien como yo que soy un completo ígnaro en cuanto a música de cierto fuste. Y esta sería más o menos la crónica aproximada.
No he hablado de la "Kultura"... pero para que malgastar mi tiempo. Baste con decir que se escribe con "K" de "Kanon", de "Karadura", de "Kamarada", de "perestroiKa"... que el primer requisito para llamarse "intelectual" debería ser la "inteligencia".
Este post va dedicado a Esther que sabe infinitamente más que yo de música y que si Dios quiere llegará lejos porque no le falta talento ni capacidad de sacrificio. Un saludo de tu padrino en el exilio.
domingo, 17 de febrero de 2008
Anakin y Billy Elliot Haciendo el Saltamontes

Hacía mucho que no iba al cine, ya me iba haciendo falta siendo este uno de mis vicios favoritos, y no será porque no tenga uno cerca de casa y con descuento para estudiantes. Con decir que me sale más barato que en España ya lo he dicho todo. Lo malo de Londres es que no entienden el concepto de sesión tardía... es en estos momentos cuando hecho especialmente de menos a mi hermano, con lo fácil que es ponernos de acuerdo para ir a ver una película que nos guste o nos apetezca a los dos a altas horas de la noche. Pero que puedes esperar de un país donde se come a las 12:30 cuando el cuerpo te esta pidiendo casi el segundo desayuno hobbit en lugar de la comida.
Como ya habréis intuido la película que fui a ver es más bien flojita. De otro modo hubiera empezado a comentarla como una exhalación que es lo que acostumbro a hacer cuando algo me apasiona o me gusta. Intenté deleitar mis sentidos con Jumper, o como prefiero decir yo "Anakin y Billy Elliot Haciendo el Saltamontes". Una película de la que me esperaba algo más, pero que lamentablemente es decepcionante. El mero hecho de que el trailer te destroce todas y cada una de las tomas más interesantes hace que con esos tres minutos no haga falta ver la hora y media escasa que dura la película. Por descontado el trailer es mucho mejor que la película. Una producción que se vende a si misma como "Bourne meets The Matrix" (Bourne se encuentra con Matrix) se arriesga a no estar a la altura ni de una ni de otra, no ya de las espectativas, a la altura de la sinergia que reclama para si. Ni siquiera el hecho de que la dirija el mismo director que hizo Bourne garantiza nada, cuantos directores de grandes películas hacen verdaderos somniferos soporíferos y perjudiciales para la salud (por ejemplo, Ridley Scott que rodó Alien y la multiversionada Blade Runner nos aburrió como ostras con El Reino de los Cielos).
El guión es simple, David (Hayden Christensen), antihéroe con poder para teletransportarse abusa de su poder para darse a la buena vida. Todo va muy bien hasta que topa con los "malos", los Paladines, unos intransigentes que se dedican a cazar y abatir a los "jumpers" (saltadores, saltarines... saltimbanquis) porque los consideran aberraciones abominables. El jefe de los Paladines, Roland (Samuel L. Jackson), es un sádico psicopata cuchillo jamonero incluido y un look un poco... un poco... estrafalario. No hace falta decir que se lo toma como algo personal, así que comienza la caza. Y es que esta visto que desde Star Wars Hayden Christensen y Samuel L. Jackson están condenados a llevarse mal. Huyendo, huyendo David se encontrará con otro "jumper", Griffin (Jamie Bell, mas conocido por Billy Elliot), meterá en líos a su "novia", "chica", "trauma de infancia" (yo no sé como etiquetar estas relaciones a la americana) y tendra que rescatarla... previsible. Sería entretenida si no fuese tan... tan... inconexa. Puede que verla en inglés haya afectado a mis sentidos.
Para respetar mis propias normas, que me impiden destrozar finales y desvelar partes claves, no me voy a alargar más. El que quiera leerse un resumen enterito de la película en la Wikipedia ya está disponible. Baste como resumen para nosotros con decir que me gusto más la publicidad previa al pase de la película que la película en si misma. Por eso os dejo el vídeo del anuncio que más me gusto y un enlace a la versión mas larga por si os pica. Me encanta la publicidad cuando libera lo mejor del ingenio para llamar mi atención. Además me recuerda a Les Luthiers...
Dejo la reseña de la película siguiendo el esquema que emplea Santiago Navajas en sus artículos. No necesito estar de acuerdo con todo lo que escribe para admitir que tiene una lengua afilada e inmisericorde y que escribe de cine porque sabe de cine, no como muchos cantamañanas. Seguiré usando este esquema de ahora en adelante.























