Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de marzo de 2008

Como Pez en el Agua


Nunca he sido una persona deportista en el sentido genuino del termino. Tampoco he sido un deportista de esos que usan el cerebro para jugar al ajedrez por ejemplo. Y sin embargo, ni tengo atrofiado el cerebro ni soy un pariente cercano del perezoso. Simplemente soy ingeniero, es decir sedentario por necesidad, y camino de tener mas canas que Koizumi (suponiendo que algun día me quedara tan bien como a él). No tengo nada en contra del ejercicio físico y ya os he manifestado que me encanta una buena partida de Scrabble. Pero tengo mis limitaciones en ambos sentidos, ese dichoso musculo que tengo entre pecho y espalda, de cuyo nombre no quiero acordarme, y que sirve para bombear sangre, es en mi caso un lastre. El muy canalla late como una locomotora en cuanto hago un poco de ejercicio y me agota. Ya sé que nunca correré la maratón, pero no me importaría poder hacer algo más de ejercicio con normalidad. Por otra parte los juegos como el ajedrez a partir de cierto nivel requieren una capacidad de que yo no soy acreedor. Vamos que vaya amigo más mediocre tenéis... al fin y al cabo los niños cuando son pequeños se pueden clasificar en dos grupos, los que todos quieren en su equipo para darle patadas a la pelota y los que nadie quiere en su equipo porque más que jugar estorban. Esta situación sólo se alteraba cuando tocaba jugar al trivial y es que el ser humano es interesado por naturaleza y no le gusta perder.

Volviendo al presente lodinense prosigo. Harto de mi vida sedentaria, acentuada por el hecho de que paso horas infinitas delante de un ordenador, me decidí a ir a nadar de vez en cuando. Uno de los pocos deportes en que puedo acompasar mi ritmo cardiaco con el ejercicio en cuestión. Tiene el defecto de ser un deporte solitario, los deportes de equipo siempre son más gratificantes. No obstante como se da la circunstancia de que al menos dos de mis compañeros de laboratorio van a nadar todas las semanas pues uno se anima. El primer día, después de eones sin practicar deporte alguno pues os podéis imaginar. Ahora noto que mi cuerpo responde mejor. Aunque para ser honrados algo ayuda venir con las bolsas del supermercado cargado hasta las cejas desde Whitechapel.

Resumiendo que he vuelto a incluir el deporte entre mis actividades. Y es posible que amplie el catalogo de actividades al bádminton en breve. Teniendo Victoria Park tan cerca uno se plantea de vez en cuando si salir a correr alguna mañana... entonces uno se dice a sí mismo: "venga no te tomes tan en serio a ti mismo que no eres un masoquista preparandote para bombero".

Nota: Os dejo un mapa para que situeis a donde voy. Ay, que sería la vida moderna sin Google...

View Larger Map