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sábado, 3 de mayo de 2008

Orgullo & Prejuicio


Fue durante uno de mis últimos viajes a Sevilla por motivos de trabajo, donde tuve la oportunidad de ver la última adaptación cinematográfica de Orgullo y Prejuicio. En Sevilla como es lógico hay unos grandes almacenes de "El Corte Inglés", y como digo yo eso es indicio de que estás en una ciudad civilizada sin duda alguna. Ríase usted de las "Galerías Lafayette" y del mísmisimo "Harrods". Así que me pasé por allí a ver que ofertas de cine había para pasar una agradable velada enfrente de mi portátil. Y como un Julio César post-moderno "vine, vi y compré". La verdad es que fue en efecto una velada muy agradable. Luego la he vuelto a ver en varias ocasiones, y tengo que decir que ha soportado bien los siguientes visionados.

Posteriormente ya en Inglaterra tuve la oportunidad de ver la adaptación para la televisión, como no, por obra y gracia de la BBC. Aunque la serie data de 1995, desconozco si algún día se pueda ver en España o si ya se emitió, pero para más recochineo los DVD's en los que la vi procedían e Hungría... Sí, hasta en Hungría es posible verla, porque la BBC exporta sus series. Sigamos. Al emplear el formato de una serie los productores podían emplear más tiempo para narrar la historia. Sin embargo, si la brevedad es el alma del ingenio, tengo que decir que viéndola me di mucha más cuenta de los puntos fuertes de la adaptación cinematográfica. Contar la misma historia en la sexta parte de tiempo sin perder ni un sólo detalle fundamental es una demostración de talento.

Hay libros que sin duda requieren una serie para poder ser convenientemente adaptados sin ser vilmente mutilados. Algunos necesitan trilogías incluso ;) Creo poder afirmar que éste no es el caso, mucho menos después de acabarme el libro hace dos días. Cuanto más leía más me agradaba la adaptación del guionista para el cine, y aunque ya conocía el final ha sido una lectura de lo más relajante y placentera. De hecho frente a la literalidad escrupulosa de la serie, veía como en ocasiones ciertos diálogos cambiaban de propietario para resaltar, con las pinceladas adecuadas, las cualidades más acusadas de cada personaje. Así, por ejemplo, algunos diálogos de Elizabeth pasaban a Mr Bennet y viceversa. Dada la complicidad entre ambos personajes el efecto es satisfactorio.

La serie es solvente, de factura impecable, y a Colin Firth no le va mal el papel de Mr Darcy después de todo. Ahora bien, después de haber visto a Matthew Macfadyen bordar el papel me cuesta borrar la impronta de su interpretación de mi mente. El vestuario y la ambientación está muy cuidado en ambas, aunque me decanto más por el cine. Ya sabeis aquello de que la cabra tira al monte. Otros aspectos como la dirección artística y la fotografía también juegan en favor de la película, y que decir de la música de Darío Marianelli, ahí el cine vence de forma inapelable. Constato, sin embargo, cierta aversión ambiental hacia Keira Knightley cuando le comento a alguien que la película me agrada. Personalmente, en lo que a mi me incumbe, su interpretación me place, y la película tiene un elenco lo suficientemente sólido como para sobreponerse en el peor de los casos a una cuestión tan circunstacial. De hecho Rosamund Pike y Donald Sutherland bordan sus respectivos papeles.

No obstante, no todo son campanas al vuelo. Todas estas películas basadas en novelas de Jane Austen y similares se han convertido en un subgenero del cine. Todas parecen cortadas por el mismo patrón, aunque luego eso sí estén narradas con habilidad dispar, de hecho las hay bastante infumables. Resumiendo, un conjunto de tópicos: trajes de época, chica de origen inferior que no va a heredar un duro, madre obsesiva compulsiva con el matrimonio, un galán de perfecta compostura que resulta ser un canalla de cuidado, y un hombre honrado y rico pero sin excesivo atractivo por el motivo que sea y que casualmente es un modelo de abnegación, y muchos cotilleos de gente con sus vidas aburridas que prefiere meterse en las de las demás... Creo que mi hermano podría hacer un cocktail explosivo parodiando todo esto :)

Aun que, para parodia de Jane Austen y su peculiar estilo literario la que hizo Emma Thomson al recoger el Globo de Oro al mejor guión adaptado por Sentido y Sensibilidad. Lo sé el video está en Inglés, lo siento. Seguro que por ahí en ese batiburrillo de unos y ceros llamado Internet lo podeis encontrar subtitulado... Hablando de esta última novela, la BBC prepara una serie basada en ella que se estrenará en 2008.

Bromas aparte Jane criticaba a una sociedad bastante desconsiderada con la mujer, y bastante hipócrita. Algo que en su época se puede considerar un atrevimiento viniendo de una mujer. Además refuerza mi tesis de que el peor enemigo de una mujer es la mujer y no el hombre.

De forma que si podeis ver la película, genial; si podeis ver la serie, bien; pero si podeis leer el libro mejor. Al fin y al cabo si os escribo esto es porque me he acabo de leer el libro. Y ya sé que leer requiere más tiempo. Todos los libros lo requieren. Os dejo el trailer.

viernes, 21 de marzo de 2008

The Tudors


Hace varios meses tu ve la oportunidad de ver en V.O., y por aquello de practicar el inglés, una serie llamada "The Tudors" y llevaba un tiempo planteándome hacer una reseña con mis impresiones acerca de la misma. Puede parecer un tema extraño para escribir hoy Viernes Santo (Good Friday), pero me he acordado de un buen amigo llamado Tomás Moro, que casualmente es originario de aquí. Esto se debe en parte a la reciente muerte de Paul Scofield (wikilink), el actor que lo encarnó en la película A Man For All Seasons, Un Hombre Para la Eternidad en su mediocre traducción al castellano. Entonces haciendo uso de mi maldita memoria asociativa me ha dado por ahí. Sí, podía haber comentado la película... pero es que esa ya la vi en España, y esto es un Blog en el exilio... ja ja ja.

Tomás Moro.

Comencemos. The Tudors es una serie que se centra en la desenfrenada vida de Enrique VIII. La serie tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Por una cuestión de marketing, probablemente, la serie tiene una carga sexual excesiva, rayando lo cargante en mi opinión. Es más hay momentos en que ya resulta francamente desagradable. Comprendo que no hay muchas formas de contar la historia de una real bragueta tan poco continente si se pretende hacer una serie... pero la explicitud del rey y de buena parte de la corte carece de interés para el hilo argumental, que por lo demás no está mal trabado y podría prescindir de ciertos excesos. Para muestra somera de lo que digo baste con el cartel promocional, parece un mostrador de fruta... Comprendo que de una serie que dice de si misma ser tan violenta como Roma y tener más sexo, no podíamos esperar otra cosa. Sin embargo, la serie consigue mantener el interés del espectador. Al menos durante la primera temporada al final de la cual todavía ni se ha divorciado... porque hay que aderezarlo todo con intrigas cortesanas, tratados internacionales de paz, guerras, epidemias... a este paso necesitarán muchas temporadas para contar toda la historia, o mucho sexo para rellenar metraje intrascendente. Los guionistas decidieron también en un alarde de independencia y buen gusto no podían privarse de las consabidas referencias a los consabidos lobbies.
El tirano-sátiro y sus alegres cortesanas, ellas nunca dicen no.

El casting está algo desnivelado empezando por el rey. Tenemos a Jonathan Rhys-Meyers en el papel de Enrique VIII. Una elección nefasta en mi opinión. Da la sensación de un adolescente metrosexual, hipersexual, iracundo y caprichoso; no la de un tirano. Puede que en Match Point hiciese un buen trabajo, y puede incluso que sea un modelo rentable para Hugo Boss, pero Enrique VIII le queda grande. Aún no he visto "The Other Boleyn Girl" y me atrevo a decir que la sola figura de Eric Bana encarna mil veces mejor al tirano, a pesar de que ya sé que la historicidad de esta película no es fiel a los hechos. De hecho es como comparar "a Hiperión con un sátiro" que diría Hamlet. Pasando a otros personajes, Sam Neil, sin embargo, borda el papel del corrupto y ambicioso cardenal Wolsey, aunque evidentemente no es Orson Welles. Sigamos, a Jeremy Northam le cae la responsabilidad, nada fácil por otra parte, de interpretar a Tomás Moro, lo hace con solvencia y destellos ocasionales, aunque limitado por un guión que no exprime lo mejor del personaje. En mi opinión no le retrata tanto como el gran pensador y político que fue, y lo considera más bien un fanático religioso de buen corazón. Al menos queda clara una cosa, era una de las pocas personas decentes en medio de un océano de seres deplorables. Me sorprendió el hecho de que uno de esos pocos seres decentes sea Catalina de Aragón, la serie la retrata como una devota, pero en líneas generales una buena reina. Por último, Natalie Dormer no me convence como Ana Bolena. El resto del reparto cumple más o menos con discrección, excepto cuando los supuestos "españoles" hablan en "español"... que destrozo más terrible para los oídos. Habiendo gastado tanto en trajes, rodar escenas en exteriores, y figurantes no podían gastar dos duros en un becario español que casualmente pasara por allí y les enseñase a balbucear al menos.
El tirano de verdad de la buena: Enrique VIII.

Me despido con una anécdota. paseando por una librería me topé con un librito divulgativo sobre los reyes y reinas de Inglaterra. La descripción de Enrique VIII era de todo menos una elegía. Entonces uno se pregunta, si sois capaces de esa autocrítica ¿no creeis que la Iglesia de Inglaterra nació de una decisión equivocada para satisfacer los caprichos de un tirano? ¿no va siendo hora de plantearse una reunificación? Porque habrá mucho católico progresista al que no le guste Benedicto, pero a ver quien es el guapo que le gusta el príncipe Carlos de cabeza de la Iglesia de Inglaterra, y a éste si que no lo comparo con Eric Bana... Por otro lado, la anécdota del librito me llevó a preguntarme ¿por qué ya no se aprenden los reyes godos? ¿es qué acaso no existieron?

Nota: Hoy he ido otra vez a misa a Saint James, Spanish Place, y como siempre un acierto. Además tienen un coro impresionante y sales de misa habiendo hecho ejercicio, porque aquí durante la Oración Universal te arrodillas para cada petición y después te levantas.