martes, 26 de agosto de 2008
La Suma de Todos los Miedos
Why, you may take the most gallant sailor, the most intrepid airman or the most audacious soldier, put them at a table together-what do you get? The sum of their fears.*
La cita que abre la entrada de hoy es la misma que abre el bestseller de Tom Clancy titulado The Sum of All Fears, La Suma de Todos los Miedos, patéticamente traducido por las editoriales españolas como Pánico Nuclear a raíz de la traducción de las distribuidoras de cine. Tengo que confesar que me he devorado el libro literalmente a una velocidad pavorosa, y he disfrutado cada una de las novecientas páginas de las que está compuesto. Es una de las ventajas de volver a usar el metro de Londres de forma intensiva... aunque a veces pienso que me saldría más barato pertenecer a un club literario elitista que pagar por este decadente transporte público. Volviendo al tema de interés. El libro ya tiene sus años, lo sé. Pero es que me costo media libra de segunda mano en una librería en Notting Hill, por ese precio me podía arriesgar :) Lo que no imagine cuando me puse a leerlo es que me iba a atrapar tanto, y que me iba a parecer incluso mejor que La Caza del Octubre Rojo. Aunque también he de decir que la película basada en La Caza del octubre Rojo es sublime, mientras que la película basada en el caso de La Suma de Todos los Miedos es sólo entretenida tirando a pasable. Sean Connery es mucho Sean Connery.
Centrándonos un poquito y sin contar tampoco muchos detalles, el libro plantea varias hipótesis interesantes más allá de la guerra nuclear que es el punto focal del interés hollywoodiense. Por ejemplo, el libro plantea un plan de paz para Oriente Próximo bastante curioso, y del que se podrían sacar algunas ideas potables y que ojalá fueran realizables. Claro, que el libro estaba escrito antes de la descomposición de la URSS pero después de la caída del muro de Berlín, y eso implica un panorama político de lo más movidito a la vez que atractivo para el escritor. Un panorama en el que unos terroristas intentan comenzar una guerra nuclear entre EEUU y la URSS para dinamitar el tratado de paz. Notable la agudeza del autor para preveer un escenario aterradoramente actualizable. Al fin y al cabo nadie enriquece Uranio por amor al arte... esa desde luego es una conclusión diáfana después de esta lectura.
El libro procede a hacer honor al título cuando se desata una crisis sin precedentes. Es entonces cuando los miedos de todas las partes involucradas comienzan a desatarse, sumándose y ahogando toda esperanza de una solución racional. El caos se vuelve angustioso cuando de todos los informes de inteligencia hay que sacar conclusiones bajo presión, y cuando aquellos que toman las decisiones quieren hechos cuando sólo se les pueden ofrecer especulaciones. Es entonces cuando el libro que se ha ido cocinando a fuego lento se torna en un volcán en erupción, arrojando lava por todas sus páginas, desenredando minuciosamente la trama que se ha tejido minuciosamente hasta el detalle más ocioso e insignificante. El libro es especialmente envolvente porque todas las tramas se van alternando y entretejiendo a la vez en distintas partes del mundo dando una visión global del conflicto al lector.
El libro además tiene el encanto de que recupera al analista de la CIA Jack Ryan, personaje precisamente del Octubre Rojo. Como anécdota de cierre, comentar que iba en el metro a lo mío cuando un inglés trajeado que viajaba a mi lado se fijó en mi lectura y empezó a alabar mi gusto, comentándome lo mucho que le había gustado a él el libro y preguntándome por dónde iba. ¡Qué cosas!
Nota: "J" esta entrada "va por usted" que eres un colgado de la guerra fría, la ingeniería, y los submarinos rusos :)
* Traducción libre para anglófobos: Porque, puedes escoger al marino más galante, al piloto más intrépido, o al soldado más audaz, sentarlos juntos a la mesa - y ¿qué obtienes? La suma de todos sus miedos.
viernes, 23 de mayo de 2008
24601: Les Misérables
Este lunes disfruté de un lujo poco habitual, fui a ver un musical, y ya van dos desde que llegue a Londres :) Acompañé a Carlos e Irene a ver "Les Misérables" basado en la novela del mismo nombre de Víctor Hugo. Lectura recomendable en grado superlativo, para todo el que tenga el valor de enfrentarse a un tomo de 1400 páginas casi sin márgenes y en papel biblia. El libro es desde luego una obra maestra, y entre mis proyectos futuros figura la posibilidad de leerlo en francés.
Volviendo al musical, y al hilo del libro, es una de las mejores adaptaciones de una novela que yo haya visto nunca. Conseguir condensar toda la esencia en apenas tres horas de actuación es un prodigio. No solo por que hay que elegir de donde podar sabimente, sino porque la fidelidad conseguida es abrumadora. Mérito indudable de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg. Para el que no este familiarizado con la novela esto puede parecer irrelevante, pero en realidad es un garantía de denominación de origen. La producción corre a cargo, como no, de Cameron Mackintosh, al que podríamos describir como "il capo" de los musicales porque todos los éxitos parecen pasar por sus manos. Naturalmente eso es garantía suficiente de espectacularidad y buena factura.
Los miserables narra fundamentalmente la historia de Jean Valjean, y alrededor de este personaje titánico y casi mitológico se va tejiendo toda una historia de la que entran y salen distintos personajes. La historia comienza mostrando la vida del prisionero 24601 su liberación temporal y su experiencia de ser rechazado por el mundo una vez libre. Y entonces sucede el encuentro con el obispo de Digne, que en el musical se narra de pasada como es normal, pero que es el punto de no retorno en la vida de nuestro héroe. Por decirlo así, el humilde obisbo "compra el alma de Valjean" para Dios. A partir de esa experiencia de sentirse amado gratuitamente en lo profundo de su miseria, Valjean en palabras de Victor Hugo solo tiene dos opciones, ser el más rastrero de los hombres o el más santo. De esa lucha interior saldrá a flote el santo, y con una nueva identidad y el dinero del obispo se arrojará a construir una nueva vida.
Esa nueva vida se cruzará con la de la pobre Fantine, a la cual arrastrará involuntariamente a la desgracia, y a la cual decidirá ayudar más allá de la muerte para hacerse cargo de su pequeña hija Cosette. Para ello deberá rescatarla de las garras de los Thénardier, personajes lúgubres, aprovechados, inmorales y miserables en el sentido literal de la novela, pero que en el musical adoptan una pose más cómica para hacerlos aptos para el consumo.
Aquí entra en escena el antagonista: Javert. Hay muchas películas americanas donde aparece un personaje que clama: "yo soy la ley" reclamando para si mismos el imperio de la ley. Sin embargo, cuando estas mismas palabras salen de la boca de Javert su eco es solemne, casi terrible. El es el auténtico siervo fiel de la ley, confía ciegamente en su letra y para el no hay discernimiento ni piedad. La ley es clara y le guía, es su pilar, las excepciones destruirían su mundo de "orden y luz". Por ello no puede tolerar la huída de Valjean, ni por supuesto concebir que sea una persona nueva**. Y así es como comienza la persecución más infatigable que imaginarse pueda, y que nos deparará algunos de los momentos de mayor tensión dramática.
La persecución nos lleva a París, donde se respira un ambiente prerevolucionario que desembocará en la famosa escena de las barricadas. Me permito aquí una leve disgresión, a mi toda esa parafernalia de la revolución me hace mucha gracia por lo tópica que es. Queda muy hermoso hablar de derramar tu sangre por la revolución, pero independientemente de que al final muera hasta el apuntador, la verdadera revolución se debe llevar a cabo en el alma de las personas. Los baños de sangre revolucionarios están sobrevalorados como instrumentos de acción legítimos para cambiar el rumbo de la historia y "hacer justicia", tenemos una visión demasiado romántica de lo que es una revolución, demasido cómoda, demasiado de salón. Es curioso, pero hay mucho pacifista suelto con ínfulas de revolucionario sanguinario. No obstante, he de decir que "La libertad guiando al pueblo" es uno de mis cuadros favoritos.
Una vez en París, Jean Valjean se verá sumido en un torbellino de acontecimientos. Después de haber criado a Cosette se ve en la disyuntiva de hacerla feliz a la vez que debe seguir huyendo. Pero cuando ella se enamora del joven Marius, Valjean prosigue su camino de negación de si mismo y abnegación extrema, aceptando incluso la muerte y la vuelta al presidio para salvar a Marius de una muerte segura. Para ello comenzará por ir a las barricadas. En esta parte de la obra es donde se saca todo el provecho del escenario giratorio provisto, y donde se ve que la relación entre la ingeniería y el arte es estrecha. ¿Qué creeis, que da Vinci era solo un pintor?
No considero necesario contar el final o destripar como acaba la obra. ¿Cómo suelen acabar las revoluciones? Con sangre. ¿Cual es el destino final de nuestros personajes? Os invito a averiguarlo, la historia os la puede resumir cualquiera. Yo quería simplemente compartir mis impresiones.
En definitiva un espectáculo digno de contemplarse, y de disfrutarse. Para que podais tener una pequeña idea os dejo unos vídeos de YouTube del concierto del décimo aniversario en el Royal Albert Hall de Londres. Mi favorita es Stars, es la segunda canción de la lista y Javert es el protagonista.
* Mucha gente piensa que es Gavroche, pero lamento informar de que es Cosette.
** A veces tengo la impresión de que a Javert no le dieron mucho el pecho de niño y por eso anda siempre tan cabreado. Últimamente ando muy freudiano.
sábado, 3 de mayo de 2008
Orgullo & Prejuicio

Fue durante uno de mis últimos viajes a Sevilla por motivos de trabajo, donde tuve la oportunidad de ver la última adaptación cinematográfica de Orgullo y Prejuicio. En Sevilla como es lógico hay unos grandes almacenes de "El Corte Inglés", y como digo yo eso es indicio de que estás en una ciudad civilizada sin duda alguna. Ríase usted de las "Galerías Lafayette" y del mísmisimo "Harrods". Así que me pasé por allí a ver que ofertas de cine había para pasar una agradable velada enfrente de mi portátil. Y como un Julio César post-moderno "vine, vi y compré". La verdad es que fue en efecto una velada muy agradable. Luego la he vuelto a ver en varias ocasiones, y tengo que decir que ha soportado bien los siguientes visionados.
Posteriormente ya en Inglaterra tuve la oportunidad de ver la adaptación para la televisión, como no, por obra y gracia de la BBC. Aunque la serie data de 1995, desconozco si algún día se pueda ver en España o si ya se emitió, pero para más recochineo los DVD's en los que la vi procedían e Hungría... Sí, hasta en Hungría es posible verla, porque la BBC exporta sus series. Sigamos. Al emplear el formato de una serie los productores podían emplear más tiempo para narrar la historia. Sin embargo, si la brevedad es el alma del ingenio, tengo que decir que viéndola me di mucha más cuenta de los puntos fuertes de la adaptación cinematográfica. Contar la misma historia en la sexta parte de tiempo sin perder ni un sólo detalle fundamental es una demostración de talento.
Hay libros que sin duda requieren una serie para poder ser convenientemente adaptados sin ser vilmente mutilados. Algunos necesitan trilogías incluso ;) Creo poder afirmar que éste no es el caso, mucho menos después de acabarme el libro hace dos días. Cuanto más leía más me agradaba la adaptación del guionista para el cine, y aunque ya conocía el final ha sido una lectura de lo más relajante y placentera. De hecho frente a la literalidad escrupulosa de la serie, veía como en ocasiones ciertos diálogos cambiaban de propietario para resaltar, con las pinceladas adecuadas, las cualidades más acusadas de cada personaje. Así, por ejemplo, algunos diálogos de Elizabeth pasaban a Mr Bennet y viceversa. Dada la complicidad entre ambos personajes el efecto es satisfactorio.
La serie es solvente, de factura impecable, y a Colin Firth no le va mal el papel de Mr Darcy después de todo. Ahora bien, después de haber visto a Matthew Macfadyen bordar el papel me cuesta borrar la impronta de su interpretación de mi mente. El vestuario y la ambientación está muy cuidado en ambas, aunque me decanto más por el cine. Ya sabeis aquello de que la cabra tira al monte. Otros aspectos como la dirección artística y la fotografía también juegan en favor de la película, y que decir de la música de Darío Marianelli, ahí el cine vence de forma inapelable. Constato, sin embargo, cierta aversión ambiental hacia Keira Knightley cuando le comento a alguien que la película me agrada. Personalmente, en lo que a mi me incumbe, su interpretación me place, y la película tiene un elenco lo suficientemente sólido como para sobreponerse en el peor de los casos a una cuestión tan circunstacial. De hecho Rosamund Pike y Donald Sutherland bordan sus respectivos papeles.
No obstante, no todo son campanas al vuelo. Todas estas películas basadas en novelas de Jane Austen y similares se han convertido en un subgenero del cine. Todas parecen cortadas por el mismo patrón, aunque luego eso sí estén narradas con habilidad dispar, de hecho las hay bastante infumables. Resumiendo, un conjunto de tópicos: trajes de época, chica de origen inferior que no va a heredar un duro, madre obsesiva compulsiva con el matrimonio, un galán de perfecta compostura que resulta ser un canalla de cuidado, y un hombre honrado y rico pero sin excesivo atractivo por el motivo que sea y que casualmente es un modelo de abnegación, y muchos cotilleos de gente con sus vidas aburridas que prefiere meterse en las de las demás... Creo que mi hermano podría hacer un cocktail explosivo parodiando todo esto :)
Aun que, para parodia de Jane Austen y su peculiar estilo literario la que hizo Emma Thomson al recoger el Globo de Oro al mejor guión adaptado por Sentido y Sensibilidad. Lo sé el video está en Inglés, lo siento. Seguro que por ahí en ese batiburrillo de unos y ceros llamado Internet lo podeis encontrar subtitulado... Hablando de esta última novela, la BBC prepara una serie basada en ella que se estrenará en 2008.
Bromas aparte Jane criticaba a una sociedad bastante desconsiderada con la mujer, y bastante hipócrita. Algo que en su época se puede considerar un atrevimiento viniendo de una mujer. Además refuerza mi tesis de que el peor enemigo de una mujer es la mujer y no el hombre.
De forma que si podeis ver la película, genial; si podeis ver la serie, bien; pero si podeis leer el libro mejor. Al fin y al cabo si os escribo esto es porque me he acabo de leer el libro. Y ya sé que leer requiere más tiempo. Todos los libros lo requieren. Os dejo el trailer.
sábado, 12 de abril de 2008
Libros, Libros, Libros
Respondía Hamlet a la pregunta de Polonio
- "¿Qué leeis mi señor?"
- "Palabras, palabras... palabras."
Emulando al príncipe danés dire que yo leo: libros, libros, libros. Es mi perdición, sé que debo tener cuidado con el dinero, especialmente cuando vivo en una ciudad cuyo coste de la vida es tan grande. Pero cuando paseo por las librerías y veo libros baratos... muy baratos... no puedo resistirme. Así que en mis últimas incursiones me he comportado como un ave de presa avida de sangre.
Mi primer ataque de voracidad me asalto en el Borders que hay a la entrada del aeropuerto de Stanstead. Con un vuelo por delante y nada que leer me sentía incómodo. Entonces me topé con la edición de bolsillo de "Los Hijos de Húrin" (The Children of Húrin) que llevaba queriendo leer hace ya tiempo, y la tentación fue más fuerte que yo... Tolkien es siempre una elección poética y acertada. Ya os dejaré la reseña, tal vez de forma monstruosa y cooperativa, si Carlos y yo nos ponemos de acuerdo finalmente :)
Mi segundo ataque aconteció en Charing Cross, como de costumbre. Llevaba yo un tiempo buscando una biografía del almirante Horatio Nelson y encontré una... y no de bolsillo precisamente dadas sus dimensiones :) Es lo bueno de que aquí se sientan orgullosos de su historia a pesar de su proverbial rapacidad. No sé como funcionarán las universidades españolas en algunos aspectos, y tampoco me fio demasiado de su calidad, pero aquí hay una cosa llamada War Studies y se la toman en serio. No hay que olvidar que el mundo desgraciadamente ha ido tomando forma a través de innumerables conflictos; y aunque sólo sea por lo conflictivos que han sido los británicos de esto algo saben. Lo que me recuerda que tengo pendiente leer a von Clausewitz, ¡ay!... tantas cosas que leer.
Continuando con mis debilidades, mi tercer y último ataque hasta la fecha tuvo lugar el mismo día cuando vi un tomo con las historias completas de Sherlock Holmes. Yendo todos los Domingos a misa por Baker Street, donde hay una estatua del famoso detective, y siendo un rato friki pues ya iba siendo hora. Es cierto que ya me había leido sus historias más conocidas, pero en castellano. Pudiendo leer en el original y a buen precio, sea pues.
No descarto futuros ataques de voracidad... porque con clásicos de la literatura inglesa y universales a dos libras... esto me recuerda las ediciones populares que promovía Dámaso Alonso cuando era presidente de la Real Academia de la Lengua Española... porque seamos sínceros Dámaso era mucho Dámaso, y ahora corren otros tiempos. Recuerdo aquellas mamarrachadas de animación a la lectura que nos obligaban a leer en clase de lengua, cuando podíamos estar leyendo cualquier otra cosa más provechosa. El problema son los "pedabobos".
Así que como veis tengo mucho que leer para el metro, y para los vuelos, como el que haré la semana que viene de vuelta a España por un breve lapso de tiempo :)
Por último, y fuera de programa, os contaré una anécdota de mi visita al Borders de Charing Cross durante mi caza de libros. Tenía yo que atender a mis necesidades fisiológicas cuando como es obvio acudí a los servicios públicos. Espere con paciencia, por fin pude acceder al servicio, y... Oh my God! No, no era el peor baño de Escocia (AVISO: el link es de la pelicula Transpotting, puede herir ciertas sensibilidades por su grado de "escatología"). Pero por lo visto los usuarios anteriores habían tomado prestadas de un mostrador unas publicaciones fotográficas de "mujeres al natural". Podían tener al menos la decencia de comprarselas e irse a su casita... además maldita sea Internet is for porn!!
sábado, 16 de febrero de 2008
The Plays of Oscar Wilde

El paseo por Charing Cross de la semana pasada dio para mucho. Entre otras cosas para localizar un par de librerías con gangas. Por menos de dos libras pude conseguir las Obras de Teatro de Oscar Wilde de una editorial barata. Me encanta Oscar Wilde, y además tenía muchas ganas de releer sus obras de teatro en inglés después de haber leído la esplendida biografía de Joseph Pearce (un buen comentario a esta biografía). Mi gusto por Oscar Wilde obedece al hecho de su obsesión con parecer un depravado a los ojos de todos siendo una persona esencialmente buena en su interior y un moralista de cuidado. Muchos parecen obviar este último aspecto en virtud de su homosexualidad. Su drama es que al convertir la mentira y las máscaras en una forma de ser la sociedad ya nunca dejó de verle como aquel ser inmoral que el aparentaba en lugar de aquel que realmente era o quería ser. Y a la hora de juzgarle cayeron sobre él con dureza todos los prejuicios que se dedicó a cultivar alegremente.
De momento han caído de un golpe: "Lady Windemere´s Fan" (El Abanico de Lady Windemere), "A Woman of No Importance" (Una Mujer Sin Importancia) y "The Importance of Being Earnest" (La Importancia de Llamarse Ernesto). El teatro tiene la ventaja de que se lee en un suspiro y se disfruta muchísimo.
Lo mejor de sus obras de teatro es de forma indiscutible los papeles femeninos y los depravados y a la vez divertidísimos papeles masculinos. Wilde vuelca en la figura de la mujer todo su talento creador y parte de su mejor "yo", tanto si es una cotilla incorregible, un alma pura e inocente o una pecadora redimida, haciendo una crítica a la sociedad victoriana del momento y replanteando el papel de la mujer en la sociedad. Del mismo modo vuelca todo su yo "aparente" e inmoral en los divertídisimos diálogos entre los personajes masculinos. Le encantan los juegos de palabras y su teatro se basa en gran medida en la provocación.
En su obra es posible apreciar cosas del estilo de: "One should never trust a woman who tells one her real age. A woman who would tell one that, would tell one anything" (Uno nunca debe confiar en una mujer que dice su verdadera edad. Una mujer que te diría eso, te diría cualquier cosa). No cabe duda de que influenciado por una madre que era una mentirosa compulsiva e incapaz de decir su verdadera edad. Es curioso por ejemplo ver como se manifiesta en su obra su admiración por la sociedad de los Estados Unidos como contraposición a la sociedad victoriana y su clasismo. La sociedad de hombres libres e iguales frente al rancio clasismo del Imperio Británico.
Por último comentar que Oscar Wilde ha sido llevado al cine con calidad dispar. La excelente adaptación de "El Abanico de Lady Windemere" en la película A Good Woman, con la magnífica interpretación de Tom Wilkinson, uno de esos secundarios que hacen grande una película. Como contraposición la decepcionante "La Importancia de Llamarse Ernesto", y es que toda película en la que trabaja Colin Firth como protagonista es poco creíble, y está abocada al fracaso a menos que interprete el papel habitual de pringado.
jueves, 20 de diciembre de 2007
Té, Earl Grey, Caliente...

Desde el mismo instante en que mis pies hollaron las gélidas tierras de la perfida Albión supe que iba a ser testigo de muchas cosas extrañas. Una de las más desagradables fue comprobar que no saben lo que es un café como Dios manda. Oh my God! Café aguado, suave y sin sustancia... Es en esos momentos cuando recuerdo al detective privado Philip Marlowe diciendo: "Me fui a preparar café. Litros de café. Café fuerte, cruel, amargo. El fluido vital de las personas cansadas". Y no puedo evitar evocar a Humphrey Bogart con su aspecto de tipo duro desaliñado mientras lo dice. No, aquí el café es aguado, puedes ver el fondo de la taza, y además es caro.
No todo iba a ser catastrófico. Hay alternativas decentes. Está el Starbucks, pero eso excede el presupuesto de un modesto servidor; y, seamos realistas, es café aguado aunque su sabor sea bueno. Luego, cerca de la Universidad hay un pub donde vamos de vez en cuando en busca de nectar* (Pol y Subert me entenderan sin tener que acudir a la nota al pie) y donde sirven un café en condiciones. ¿Será porque es italiano? Naturalmente es más caro. Aunque más económico que el también café italiano del Nero. Es gracioso que le pongan el nombre de un psicópata a una franquicia, menos mal que los cristianos no somos quisquillosos con esas cosas :) Al menos, la conocida aplicación de grabación de CDs y DVDs tenía gracia, por aquello de "Nero Burning ROM" y "Nero Burning Rome" que en inglés es casi igual. Incluso el icono es un coliseo en llamas.
Dicho esto vamos a hablar de té. Porque es lo que se lleva aquí, es muy british. Porque si quieres considerar una alternativa real al café en este país es obligatorio pensar en el té. Y entonces vas al supermercado y buscas té, y ante tu mirada atónita se despliegan mil millones de variedades que ni sabías que existían. ¿Cómo se elige en una situación como esta? Muy sencillo, para mi no había ninguna duda: "Té, Earl Grey, Caliente..." y a ser posible Twinings. En realidad la decisión era muy sencilla para un fan de Star Trek como yo. ¿Qué pediría el capitán Jean-Luc Picard? Pues lo mejor es que acerté, y que me gusta. Sí, sí, podéis reiros, pero así se escribe la historia, muchas decisiones se toman por afinidad.
Y por último sólamente comentar para los que no lo sepan, que igual que el té es arquetípico de Gran Bretaña, el café lo es de los Estados Unidos por culpa del "Motín del Té" en el que los colonos arrojaron el té por la borda. Con eso, con una nueva encuesta y con un video curioso me despido.
Nota: Este es el comentario de los resultados de la última encuesta. La conclusión es apabullante "El Metro de Madrid es el mejor del Mundo", ya sé que solo esta fundamentada en nueve votos :) Y la verdad es que después de obtener un 100% de unanimidad no sé si debería sentirme como el hombre del año de la revista Time. Lo digo porque en las sociedades "democráticas" la unanimidad es una "rara avis", y o bien yo soy un dictador (el dictador de mi Blog) o bien resulta que he dado con un tema único.
Nota: No podía terminar la entrada de hoy sin decirlo: "Soy Locutus de Blog. La resistencia es futil". Bueno, es futil si es menor de un ohmio :) Lo sé: freaky. No, doblemente freaky :) Si habéis captado ambos chistes debéis preocuparos por vuestra salud mental... podríais acabar como yo.
* Nectar = Cerveza :)






