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lunes, 7 de abril de 2008

Pantomima Londinense II

Continuamos con el desfile de mimos que iniciamos en la entrada anterior. Ya os dije que había para dar y tomar, espaciados entre si cada cinco metros. Se trata de un fenómeno gremial muy curioso. Al producirse una agregación de la oferta en un mismo lugar la gente se para a mirar, se lo toma con calma y acaba echando monedas por aquí y por allá. Por separado no pasarían de ser un punto aislado en una ciudad enorme como es Londres, en su caso la unión hace la fuerza. Y aunque compiten por llamar tu atención esa competencia favorece una escalada en la creatividad. Como os podeis imaginar no era el único en andar haciendo fotos :)

La estatua al pecador, digo el mimo-monumento.

El artista inmortaliza a su publico que a su vez le inmortaliza a él.

Empezamos el desfile de hoy con el mimo-monumento. Un mimo muy logrado, con su valla metálica, su pedestal y su placa en donde pone sus méritos: sinner (pecador). No cabe duda, un mimo muy sincero. Su inmovilidad hace que parezca una estatua de bronce de verdad, hasta que te acercas. Para que veais que encima tiene sentido del humor cuando empezamos a fotografiarlo decidio hacer lo mismo con nosotros usando la cámara de su móvil.
El mimo-cowboy impávido, impasible... insulso.

El mimo-cowboy es un poco estoico, y tampoco me pareció un modelo excepcionalmente original. Demuestra la tendencia que apuntabamos en nuestra anterior entrada por los tonos metalizados, en este caso ha elegido el dorado.
El otro mimo-clown con su porra.

Paseando nos topamos con otro tipo de mimo-clown, en este caso un cruce entre Chaplin, un policía británico y una bailarina de ballet. Aunque no se aprecia en la foto la porra que lleva econde en su interior un plumero con el que ataca a los transeuntes indefensos. Este es un ejemplar más bien jocoso e hiperactivo para ser un mimo. Pero a fuerza de ser esperpéntico resulta original.
El mimo-pseudoveneciano con sus rayos dorados a juego con sus cabellos.

Un clásico ejemplo de mimo-pseudoveneciano impasible con su máscara solar de tipo carnavalesco. No es de mis favoritos, pero hay que dejar constancia de que estaba allí. Parece que también el se decanto por el dorado, mala temporada en el desfile para los dorados.
El mimo-macabro, me prgunto si pertenece a una tribu de inadaptados sociales.

El mimo-macabro es una especie de incomprendido social sobre un pedestal. Su elección de atuendo de corte siniestro junto con esa máscara cadavérica no creo que animen a los transeuntes a echar monedas... ¿quien sabe? A lo mejor algún suicida despistado viendole se acuerda de que iba a tirarse por el puente y le deja unas monedas de despedida. Le falta la elegancia metafórica de la muerte de el Septimo Sello de Ingmar Bergman.
El mimo-gandalf con su bastón-bocina.

Topamos con el mimo-gandalf que pretendía capitalizar las buenas tendencias del plateado y la moda de la literatura fantástica. Desafortunadamente en esta ocasión tanto plateado resulta visualmente engorroso y lastra la caracterización del mago. En el extremo de su bastón usaba una bocina como Harpo Marx pero con menos gracia.

Y este es el resumen de un pequeño paseo por la ribera del Tamesis una fría mañana de primavera. Con esto se acabó el desfile, y también mi chollo para escribir dos entradas por el precio de una... ;)

domingo, 6 de abril de 2008

Pantomima Londinense I

Paseando por Londres el pasado sábado por la mañana quedé sorprendido con al densidad de mimos por metro cuadrado que encontramos en el trayecto que hay del London Eye al Southbank Centre. Dada la variedad, la cantidad, y en algunos casos la calidad, pensé: ¡Qué bien ya tengo una entrada segura para mi Blog! Así que, sin más preámbulos, paso a comentar brevemente cada foto.

Colección primavera-verano. Desfile del mimo de Londres.

El mimo-camaleón, seguro que en su casa usa SuSE.

Comenzamos con un original modelo mimo-camaleón. El atuendo elaborado en vivos colores a partir de materiales sintéticos confiere al mimo un llamativo reclamo para esas mañanas grises típicamente londinenses. En este caso el objetivo no es camuflarse. Montado sobre una bicicleta a juego con el vestuario espera las monedas de los viandantes para ponerse a pedalear.El mimo-clown con sus brazos de muelle.

A continuación el nos encontramos con el clásico modelo mimo-clown en tonos cobre. Por contraste con el anterior parece que esta temporada se llevaran los tonos metálicos en todas sus variantes. Con sus enormes brazos saluda alegremente a todos los viandantes que se acerquen a él o depositen un par de monedas en su cesta.El mimo-cantautor-hippy-titiritero guitarra en mano.

El modelo mimo-cantautor-hippy-titiritero con su pleyade de marionetas musicales. Otro conjunto alegre y colorista para el frío de esas mañanas primaverales típicamente londinenses.
El mimo-de-época con su estático bastón, como Antonio Gala.

El modelo mimo-de-época masculino en tonos plateados. Desfila haciendo gala de movimientos altamente mecanizados y responde al estímulo habitual. Monedas. Un mimo un poco frio y distante, ¿será la famosa flema británica?
La coqueta mimo-de-época con su parasol.

Y haciendo gala de la paridad entre sexos dentro de esta profesión nos encontramos a la mimo-de-epoca también en tonos sensualmente plateados. Se caracteriza por sus movimientos gráciles, pausados y elegantes.
Mimo-bucanero, fijaos en las gafas de sol que lleva la calavera.

Venido desde las colonias británicas de ultramar el mimo-bucanero. Muy apropiado en una tierra de piratas como es la perfida Albión. Se caracteriza en este caso por la infinidad de accesorios a juego de los que hace gala. Sin embargo, su interpretación es más floja y menos emocionante que otras que hemos admirado.

Mañana más, esta sólo era la primera parte del desfile :) Os animo a comentar los modelitos de los mimos.

lunes, 31 de marzo de 2008

Internet Ventana al Mundo

La bandera Suiza.

Comienzo a escribir esta entrada en Ginebra para dejar constancia de dónde me encuentro en este instante. Tiene gracia, este año me estoy europeizando a toda velocidad. Ya hablaré de Suiza con más calma porque tendré que esperar un par de semanas a tener las fotos que necesito :) ya sabeis que me gusta hacer las cosas bien. De momento quiero aprovechar para comentar otras ideas que me asaltan cuando viajo. Es precisamente en esta situación donde valoro infinitamente el alcance global de Internet. Porque aún hay gente que no se ha dado cuanta de las repercusiones que tiene en nuestra vida cotidiana y de como el acceso a Internet se ha convertido en una necesidad en lugar de un lujo.

Cuando estaba en España valoraba sobre todo como Internet me permitía acceder al "mundo exterior". Me podía asomar, y por ejemplo, comprar un LEGO, o mejor aún, un LEGO que no estaba disponible para Europa encargándolo a Canadá vía eBay. También podía adquirir un servidor de Sun Microsystems de segunda mano en eBay, conseguir música de importación más barata que en España vía Amazon, o comprarme comics en inglés también vía Amazon cuando las posibilidades de conseguirlos en España eran remotas... por no decir inexistentes. Y, porque no, pagar con PayPal que es un gran invento. Todo eso estaba muy bien, además de leer el correo electrónico ;)

El "pequeño" objeto de deseo que vino del otro lado del charco.

También me daba cuenta de que con Internet aparecían muchas más posibilidades de autoenseñanza de las que yo tuve con mi modesta pero incombustible enciclopedia Larousse. Es cierto que hay mucho copy-paste en Internet, pero de vez en cuando encuentras tutoriales de calidad para casi todo lo que dé de si la imaginación. Es más, ahora con YouTube hay incluso videos de ayuda para multitud de cosas, incluyendo los famosos DIY (Do It Yourself, Hagalo Usted Mismo) para adictos compulsivos al bricolage. Pero aquí es requisito indispensable el inglés.

De hecho Internet podría jugar con respecto a los niños y adolescentes españoles el mismo Rol que desempeñan el cine y los dibujos animados sin doblar en otros países si supieramos potenciarlo. Por ejemplo, un adolescente puede encontrar infinidad de tutoriales de diseño de páginas web, y con muy pocos recursos económicos aprender algo divertido y que le puede servir profesionalmente en el futuro. Con el tiempo querrá hacerlas mejores y esto le llevará a aprender algún lenguaje de programación. Entonces descubrirá que su profesor de informática del instituto es un vago y que no tiene nada que enseñarle, que su profesor de inglés no tiene ni idea de pronunciar, y le sobraría Wikipedia para apabullar a cualquier profesor de eso que han dado en llamar Ciencias Sociales. Lo que demuestra que las matemáticas, la ortografía, la gramática y la literatura además de importantes no se pueden aprender en Internet y por eso se deben enseñar bien en la escuela.

Con la sinergia de estas dos aproximaciones tendríamos universitarios que sabrían leer comprendiendo y escribir sabiendo expresarse, además de tener un inglés minimamente funcional y una lengua adicional llamada C/C++ o Java por ejemplo. Creo que esto Enrique Dans lo describe perfectamente. Baste un ejemplo, Steve Jobs el CEO de Apple, en la presentación del software para desarrolladores del iPhone, se jactaba de que muchos de sus potenciales desarrolladores necesitarían en permiso de sus padres para poder vender los programas que escriban a través de su portal, dando a entender la extrema juventud de muchos de sus devotos tecnológicos. Pero como el alumnado en España es lo más borrego del mundo y le basta con un buen botellón de vez en cuando... pués nada pan y circo.

Volviendo a Internet, cuando empiezas a moverte, europeizarte, todo se acelera... y tus necesidades de comunicación se vuelven imprescindibles. Y ahí es donde Internet ha derrocado al teléfono casi definitivamente con la inestimable ayuda de Skype y otros. Llega un momento en que Internet no es opcional, Internet es necesario. Y no sólo para escribir este modesto Blog desde cualquier lugar. Por ejemplo, desde un autobús, como cuando me fui a Oxford. En España leer un periódico online es algo cotidiano, en el extranjero me permite estar actualizado. Puedo buscar mil parroquias católicas y actividades por todo Londres con la diócesis virtual. Es cierto que luego en realidad acabas leyendo un puñado de páginas porque no hay tiempo para todo, pero YouTube se basta y se sobra para hacerte perder el tiempo junto con la página de trailers de cine de Apple.

Ese maravilloso software, demostración de que Telefónica no es el alfa y la omega de las telecomunicaciones.

Otra aplicación que en España aún no tiene mucha penetración es el video bajo demanda, pero gratis... que Imagenio no es gratis, por poner un ejemplo. Leía recientemente de hecho que TVE va a ofrecer en Internet contenidos de forma gratuita. Aquí en el Reino Unido ya es posible acceder a contenidos de ese estilo usando el iPlayer de la BBC o el 4oD del channel 4. En otras palabras, que como siempre vamos con retraso.

Y a mucha gente aún no le entra en la cabeza la importancia de Internet... ¿Vosotros qué opinais?

ACTUALIZACIÓN 04/04/2008: Soy un desastre... esto va a demostrar como me voy por las ramas. Mi emoción con Internet relacionada con la europeización obedecía en gran parte a la posibilidad de imprimir tu carta de embarque para el avión. Ya había experimentado esto en otras ocasiones, con las reservas de los hoteles y otro tipo de tickets, pero pasar por un aeropuerto a "velocidad de crucero"... ¡oh Dios! ¡Es una maravilla! y yo un desastre.

martes, 11 de marzo de 2008

Catedrales de Acero

Saint Pancras International, Londres.

En el libre mercado de las fobias políticamente correctas, es decir todas aquellas que se traducen en problemas para afrontar miedos no personas, nos encontramos la hidrofobia, la claustrofobia, la agorafobia y así un largo etcétera. Por ejemplo, hay quien tiene miedo a volar, y le cuesta horrores subirse a un avión, y hay quien muere de miedo cuando se mete en un ascensor. En definitiva, cada loco con su tema. Normalmente subirse a un tren no produce pánico. Pero si el tren debe pasar por debajo del océano la sensación cambia, ¿verdad? Eso es el Eurostar un tren de alta velocidad que se adentra en las entrañas de la tierra para unir Inglaterra con Francia, más en concreto Londres con París. La capital económica con la capital del glamour. Ya sé que también con Bruselas, pero Bruselas no es París.

Gare du Nord, París.

Esto es precisamente lo que he hecho este fin de semana pasado. He cogido el Eurostar (link de la WikiPedia) y me he marchado a París. La mejor forma de describir el viaje es con dos palabras: cómodo y rápido. Salir de Saint Pancras International con destino a la Gare du Nord tiene innumerables ventajas frente al viaje en avión. En primer lugar eliminas los cuatro gastos de transporte asociados a desplazamientos del aeropuerto a la ciudad. En segundo lugar llegas al centro de la ciudad de destino; la única forma de aterrizar con un avión en el centro de una ciudad es lanzar en paracaídas a la gente. En tercer lugar no tienes que estar dos horas antes del vuelo y los controles de seguridad son estrictos pero no paranoicos. En cuarto lugar, el precio es competitivo si se reserva con suficiente antelación. En quinto lugar, para cualquier trayecto en el que se disponga de un tren de alta velocidad el avión no es rival. Para vuelos con una duracción media de dos horas, con todo el jaleo de los aeropuertos, equivalen a un viaje en tren de cuatro o cinco horas. Si el viaje entren dura dos horas y quince minutos... sin palabras. En cuanto al hecho de atravesar el Canal de la Mancha, en realidad, es como viajar en tren de noche, claro que no vas a ver nada por la ventana.

Pero no es eso solamente lo que me apetecia contaros. Me encantan los trenes desde que era un mocoso, y me he pasado un montón de tiempo en el Museo del Ferrocarril, ese que está en la antigua estación de Delicias, cerca de dónde yo vivía antes de mi exilio. Esto me recuerda mi vieja pasión por las locomotoras de vapor, como la del link, en la que habré jugado innumerables veces manipulando los instrumentos y viajando en mi imaginación. Creo que las locomotoras de vapor y los LEGO fueron determinantes en mi vocación como ingeniero. Tengo hasta los trenecitos de LEGO.

Además de mi pasión por los trenes desarrollé un gusto por las estaciones de tren al estilo de la revolución industrial. O como yo prefiero definirlas esas majestuosas Catedrales de Acero, con sus relojes, sus antiguos bancos de madera y sus andenes. Pero si por delante de mi casa pasaba el Tren de la Fresa, (antes de que hicieran el pasillo verde). Sin embargo, he de decir que nada de lo que había visto hasta ahora es comparable a Saint Pancras. Con gusto me dedicaría a investigar las estaciones de tren para hacer una tesis monográfica sobre este tema... pero soy ingeniero y no historiador. Sigo siendo como un mocoso, quiero hacer de todo... ja ja ja, y no puede ser. En fin, os dejo un video precioso de Saint Pancras después de su remodelación y otro link para el que quiera más y verla más a fondo.

Nota: Ya os hablaré de París con calma, esa femme fatale que en el fondo me gusta, pero que es demasiado orgullosa para ser amada y que a pesar de su decadencia es demasiado hermosa para ser olvidada.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Turismo... De Guerra?


Varias de mis premisas al iniciar este Blog eran eludir la política y las polémicas. Sin embargo, el fin de semana pasado viajé a Derry y a Belfast como ya os había anticipado en mi última entrada, y después de esto no puedo evitar referirme, aunque sólo sea de forma somera, a la situación que se ha vivido en Irlanda del Norte. Notad que empleo el tiempo pasado, y que si Dios quiere, esta Paz en de la que ahora disfrutan tal vez sea duradera.

Día 6: Salimos de Stansted a las 7 de la mañana con rumbo a Londonderry (que es el otro nombre que recibe) en un vuelo de Ryanair (sí, la compañía denunciada por el calendario de marras de las azafatas con poca ropa, pero que conste que yo no he visto ni de lejos ninguna que se les parezca). Llegamos al "mini-aeropuerto", vamos a la ciudad y lo primero que hacemos es meternos un tradicional desayuno inglés entre pecho y espalda. Lo harán todo al revés en este país, pero al menos saben desayunar. Hecho esto fuimos a la oficina de turismo, en la cual había casi tanto merchandising de Guinness como folletos de toda Irlanda y recuerdos celtas variados. Allí nos apuntamos a un paseo guiado por la ciudad, y un abuelete muy majo nos hizo de guía con un gracioso acento irlandés. Recorrimos la muralla y vimos algunos lugares históricos. Para los que no lo sepan Derry es la ciudad donde aconteció el Domingo Sangriento. Básicamente circunvalamos la muralla que debería rodear a la ciudad antigua, y digo debería porque el IRA puso tantas bombas en aquella ciudad que ya no quedan edificios originales casi en la ciudad "antigua". Solo es para que os hagáis una idea de lo salvaje que ha sido la lucha entre unionistas/protestantes y republicanos/católicos. Lo que mas me sorprendió es como miran hacia adelante y como valoran los frutos de la paz que ahora disfrutan, y como no quieren despertar fantasmas del pasado... Un motivo de atracción turística actualmente son los murales, una forma de expresión muy frecuente por aquí. Podéis ver dos ejemplos de un barrio católico aquí, y luego otro de un barrio "leal" en Belfast. Al final del día y despúes del diluvio universal tomamos el tren para poder ver la costa durante el trayecto a Belfast.

Dia 7: Una vez en Belfast fuimos a un hostal bastante pintoresco, y descubrí que en este país hay hogares en los que la fuente principal de calor sigue siendo una chimenea de carbón. Bromas aparte no es moderno, pero no me disgusta... para un fin de semana. Continuando con el viaje, vimos un poco el centro de Belfast a pie, fuimos al mercado de Saint George (en este link además se indican otros lugares interesantes) donde había hasta un puesto de paella regentado por españoles. Después de eso llovía tanto que optamos por pagar el autobus turístico para no perder el día y poder ver al menos la mayor parte de las cosas. Y fue una sabía decisión, pudimos ver todo Belfast en contrarreloj y el guía que iba explicando era un apasionado y un bromista. Y al igual que en Derry nos brindaba muchos comentarios sobre los problemas de Irlanda del Norte, pero siempre desde una perspectiva muy constructiva. Siempre hay momentos curiosos, como cuando pasas al lado de un hotel y te dicen que tiene el dudoso honor de ser el más bombardeado de Europa... Pero a día de hoy es cierto que han sabido aparcar ciertas diferencias y como resultado ha venido la inversión extranjera, la seguridad, la creación de empleos y un incremento generalizado de la calidad de vida. Ahora nadie quiere dar pasos atrás y miran hacia adelante.

Lo cierto es que los restos de alambradas, e instalaciones judiciales, carcelarias, policiales y militares que quedan te hablan de un pasado reciente y violento. Sin ir más lejos, las antiguas viviendas de los soldados británicos encargados de mantener el orden, una mole de decenas de pisos de altura en cuyo tejado había todo tipo de artefactos para controlar la vida de los ciudadanos y evitar posibles atentados; o la decadente y ya en ruinas corte de justicia, donde piensan montar un hotel y un casino, cuando retiren todo el alambre de espino. En conclusión, hay heridas que tardarán aún un tiempo en cerrar, pero, Dios mediante, con el paso del tiempo cicatrizaran y serán un recuerdo de un doloroso pasado; legado de las guerras de religión que se libraron en toda Gran Bretaña durante siglos por culpa de la bragueta inquieta de un rey que deseaba tener un heredero varón por encima de todo*. Después del autobús turístico fuimos a darnos una ducha, y a hacer esas cosas que hacen los jóvenes, ¡ay!, consumir grandes cantidades de alcohol.



Día 8: Nos levantamos, cogimos un taxi y nos fuimos a ver la llamada irónicamente "línea de paz" y los murales de los protestantes en “Loyalist Square”. Lo de la línea de paz es un minimuro de Berlín para evitar el lanzamiento de proyectiles entre vecinos de tendencias opuestas. Hicimos unas cuantas fotos, por fin salió el sol, y corriendo al aeropuerto que hay que volver a casita… dónde me esperaba una lavadora. Sólo lamento que no nos diera tiempo para planificar una visita a la “Calzada de los Gigantes”, otra vez será. Me despido con un video de U2 titulado como no “Sunday Bloody Sunday” (esta otra versión tal vez os guste también, muy emotivo cuando les pone a rezar).


Nota 1: Este artículo se ha escrito íntegramente durante mi viaje de ida a vuelta a Oxford en el Oxford Tube, un autobús con un enchufe para el portátil cada dos asientos y una conexión WiFi gratuita a bordo, y es una buena forma de aprovechar la hora y cuarenta minutos que dura el trayecto (sed listos comprad los billetes en MegaBus y os ahorrais ₤3,5). Sí, ¿qué pasa? soy un enfermo mental y me he traído el portátil sólo para aprovechar el rato y escribir el Blog ¿algún problema? Peor que yo está la tribu de Papas Noel y “Mamas” Noel “busconas” que viene en el autobús conmigo de camino a Londres…

Nota 2: Estrictamente para cinéfilos, los que queráis ver dos buenas películas sobre el conflicto en Irlanda del Norte debéis echarle un ojo a “En El Nombre Del Padre” y “The Boxer”, ambas de Jim Sheridan y ambas con magníficas interpretaciones de Daniel Day-Lewis.

* Hoy en Oxford he visto unos souvenirs muy apropiados al tema que citaba anteriormente, vendían muñequitos para colgar en el retrovisor: el del policía británico, el del soldado con el uniforme tradicional… y lo más chocante, el de Enrique VII y también el de cada una de sus siete desafortunadas esposas, cada una de ellas muy monas con un trajecito de época distinto… Como diría Obélix: “Estos bretones están locos”

martes, 4 de diciembre de 2007

Metro a Metro

Hace unos meses escuché una de esas estupideces absolutamente inenarrables que solo se pueden oir en España cuando nos da por ponernos a parir. Una señora encuestada acerca de la apertura de las nuevas estaciones del Metro de Madrid decía con todo el aplomo del mundo que "ya era hora de tener un Metro a la altura de Londres y París...". Tengo que contener las lágrimas de la risa ante una afirmación tan falaz. Se nota como mínimo que la señora no ha viajado mucho, como mínimo ya sé que no ha estado ni en Londres ni en París... y es que vivir del tópico es tan cómodo. Lo que la cándida mujer pretendía decir en realidad es que el Metro no llegaba a la puerta de su casa; y claro lograda esa pequeña estación para el Metro, debemos inferir que es un gran paso para la Humanidad.

Un humilde servidor, que se ha dado sus modestos garbeos por cuatro capitales europeas con servicio de transporte suburbano, cree estar en disposición de poder dar su opinión: "El Metro de Madrid es uno de los mejores del mundo". Para muestra un artículo de la asociación de amigos del Metro de Madrid en el que se explica como las infraestructuras de la Comunidad sirven de ejemplo a otros países que literalmente se asombran. Que decir de los acesos para minusválidos... Estadísticamente, el Metro de Madrid tiene tantos ascensores como el resto de los suburbanos del mundo juntos. Queremos comparar vamos a comparar... sea pues. Por eso hoy he escogido como foto los logotipos de los distintos Metros, en orden alfabético: Londres, Madrid, París y Roma.

Londres: El ancho de via es mayor, dado que se comenzó durante la revolución industrial es más parecido a un ferrocarril en ocasiones que a un Metro. Es rápido cuando no hay averias, que suele ser a menudo y no está muy bien señalizado. Algunos vagones no es que sean viejos... bueno, es que directamente tienen el suelo de madera y parece que transportan ganado. Es sucio y bastante decrépito. Están haciendo un esfuerzo por renovarlo, pero al paso que van calculo que mis nietos lo verán algún día. Eso si, muchas pantallas planas por aquí y por allá... También hay cosas buenas, los torniquetes son mejores que los de Madrid en muchos aspectos y hacen el acceso mas fácil. Me refiero especialmente a los nuevos torniquetes de Madrid que son lamentables. La Oyster Card es también un gran invento, mejor que el Abono de Transportes. Y bueno si lo llaman tube es por algo, el tren en ocasiones va tan ceñido al tunel que parece una lombriz de acero entrando en las entrañas de la ciudad. El mayor problema es en realidad que es carísimo... como todo en Londres. Además siempre que tomo la Central Line pienso en V de Vendetta... ay, qué nostalgia!

París: Es rápido, tanto que las puertas se abren en marcha, pero al cabo de unas semanas te acostumbras a bajar en marcha y ya te da igual... Tiene una gran extensión, es el Metro con más kilómetros de vía del mundo. Pero es viejo... muy viejo, ciertas líneas huelen a orina todos los días, los torniquetes para evitar que la gente se cuele te golpean en la cabeza como te despistes, es bastante sucio, y a los parísinos no les enseñaron de niños que se deja salir antes de entrar. En fin. Eso si, el diseño clásico de las estaciones es original, un tanto art decó, pero está bien. La carte orange es como el Abono de Transportes y el precio más que aceptable. Tiene una estación cada pocos cientos de metros en la zona urbana, pero luego los trasbordos no son muy cómodos o muy útiles. Ah, y lo mejor. En Madrid comprás un abono de diez, ¡en París te imprimen un taco de diez billetes sencillos!

Roma: Mucho tendría que haber cambiado desde que pasé por allí... el problema de Roma es que con tanta historia en su subsuelo es imposible excavar ni cinco metros sin encontrar reliquias. Y claro así no hay quien haga un metro. Lo que recuerdo son las lipotimias en verano dentro del metro, los vagones de cuando Julio César regresó victorioso de conquistar las galias, y gracias a Dios lo educados que eran los turistas japoneses, que al contrario que los parísinos no solo te dejaban bajar antes de entrar, sino que hacían dos hileras perfectas a ambos lados de la puerta. A cambio el tranvia funciona bien por la superficie y es más moderno.

Y creo que con este modesto resumen de mis impresiones podemos darnos por satisfechos. Dejaré caer la pregunta: espejito, espejito mágico ¿cuál es el mejor Metro del mundo? Esta vez podéis votar en la encuesta.

Comentario a la anteior encuesta:
han quedado claras dos cosas a la vista de los resultados. Primera, la educación en España es mala. Cuando nuestros políticos rindan cuantas a los españoles, es decir, nunca, deberían dejarse de tanto "Global Warming" y atender al problema de cuantas generaciones de analfabetos están criando/manipulando. Con respecto al "Calentón Global" creo que estos tres jocosos artículos de un tal Pablo Molina ilustran muy bien mi forma de pensar (uno dos tres). Volviendo a la encuesta, en segundo lugar ha quedado claro que mis amigos tienen ganas de guasa, pero reflejan una triste realidad, y es que no hay como expresar una opinión políticamente incorrecta para que te llamen fascista... ¿Qué pasó con la libertad de expresión? Pues pasó lo que anticipó Voltaire: "¡Viva la libertad de expresión!¡Y muerte a todo el que no piense como yo!"

martes, 13 de noviembre de 2007

Oda a las Cookies


Esta mañana al levantarme he tenido una revelación. No una de esas revelaciones en las que te caes del caballo y descubres que tu vida llevaba un rumbo equivocado. En realidad ha sido más modesto y cotidiano. Simplemente he sabido con certeza que iba a escribir hoy en mi Blog. Ya, ya lo sé, el incendio de hoy en Londres puede que sea mucho más vistoso, sin embargo, para eso ya tenéis los periódicos de información general ¿no? Así que yo al igual que Paco Umbral he venido a hablar de mi libro y ya está.

Todo comenzó este fin de semana en Oxford. Fui para allá a visitar Rosario, que está haciendo su estancia de doctorado en tan bella ciudad, y entonces me dijo: “Te voy a llevar a probar las mejores Cookies que hayas visto en tu vida”. Repentinamente mis glándulas salivales comenzaron a funcionar, recordé mi infancia y al inigualable monstruo de las galletas. Galletas!!!!!!!!! Y, oh my God!!!! Cómo describir la maravillosa Cookie de doble chocolate con nueces (que podéis ver entre mis temblorosas manos), como describir la cascada de sabores que se desató en los centros del placer de mi corteza cerebral… En definitiva que si pasáis por Oxford no os quedéis sin probarlas.

Alguno estará pensando ¿se va a Oxford y todo lo que tiene que contar es la condenada historia de las Cookies? Pues… sí, vaya. Tiempo habrá de que os describa mis peripecias por Oxford con más calma.


Nota: Esta iba a ser la entrada de ayer en el Blog, pero debido a circunstancias ajenas a Sir Lamorak y a los Caballeros de la Tabla Redonda/Cuadrada pues no ha podido ser publicada con anterioridad. Ya sabéis, matar dragones y otras nimiedades…